Al menos 30 personas murieron y decenas resultaron heridas este miércoles 28 de octubre, cuando dos trenes de alta velocidad chocaron cerca de las 8:54 en Urda, en la provincia española de Toledo. Una formación de Renfe impactó contra otra de Iryo, que estaba detenida sobre las vías.
En los dos trenes viajaban alrededor de 540 pasajeros. El impacto hizo descarrilar varios vagones y dos cayeron por un terraplén. Bomberos, personal sanitario y efectivos de seguridad trabajan en la atención de las víctimas y el rescate de quienes quedaron atrapados.
Las autoridades de Castilla-La Mancha advirtieron que la cantidad de fallecidos es provisional y podría aumentar a medida que avance el operativo. Ya comenzó una investigación para determinar las causas del choque. Entre las hipótesis bajo análisis está una posible falla en los sistemas de señalización ferroviaria.
El administrador de infraestructuras ferroviarias de España, Adif, suspendió la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Renfe habilitó opciones para cambiar o cancelar pasajes y una línea telefónica de asistencia para familiares de las víctimas.
El accidente ocurre después de otro siniestro ferroviario registrado en enero de 2026 en Adamuz, Córdoba, donde murieron 45 personas. En Toledo, el operativo de emergencia continúa mientras avanza la investigación.
