Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto y dejó al menos 111 personas fallecidas, además de numerosos heridos y graves daños materiales. El movimiento comenzó a las 7:34 y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
El sismo se extendió durante más de un minuto y fue percibido en buena parte del territorio colombiano. La duración y la magnitud del movimiento provocaron una emergencia de alcance nacional, con consecuencias especialmente graves en distintos departamentos del país.
Las zonas más afectadas fueron Chocó, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca, aunque también se registraron daños en Antioquia. El terremoto provocó derrumbes de edificios, afectaciones en hospitales y viviendas y el cierre de aeropuertos, mientras las autoridades avanzaban con el primer relevamiento de las consecuencias.
Frente a la emergencia, se desplegaron equipos para evacuar a la población, buscar personas entre los escombros y revisar el estado de las estructuras afectadas. Las tareas se concentran tanto en la atención de las personas heridas como en la localización de quienes pudieran permanecer atrapados en las zonas donde se produjeron derrumbes.
En Valle del Cauca se contabilizaron al menos 27 fallecidos, distribuidos en diez municipios. Una de las situaciones más graves se produjo en El Cairo, donde cerca del 80% de las edificaciones resultaron afectadas. El nivel de destrucción registrado en esa localidad obligó a intensificar las tareas de evaluación y asistencia.
Además, se informó el colapso de un hospital en El Águila y daños en centros de salud de Zarzal y Cartago. Las afectaciones en la infraestructura sanitaria complican la respuesta frente a la emergencia y forman parte de las prioridades del operativo desplegado tras el terremoto.
En Antioquia, el relevamiento inicial abarcó 52 municipios y registró daños en 352 viviendas, 61 instituciones educativas, 24 iglesias y siete establecimientos hospitalarios. El informe permite dimensionar el impacto sobre hogares, escuelas, espacios comunitarios y centros destinados a la atención de la salud.
También fueron evacuadas de manera preventiva distintas sedes de la Fiscalía ubicadas en Quibdó, Armenia, Manizales, Pereira y Buga. La medida se tomó mientras se revisaba el estado de las estructuras y se determinaba si era seguro mantener en funcionamiento esos edificios.
Por la magnitud del desastre, el Gobierno colombiano declaró la situación de desastre nacional para acelerar la movilización de recursos y la asistencia a las regiones afectadas. La decisión busca facilitar la respuesta ante los daños registrados y sostener las tareas de atención en los territorios más golpeados.
Las tareas de búsqueda y rescate continúan, por lo que el número de víctimas y el balance de daños podrían modificarse a medida que avancen los operativos. Mientras los equipos trabajan entre los escombros y se revisan las estructuras afectadas, las autoridades mantienen el despliegue en las zonas alcanzadas por el terremoto.
