Con el corazón en la pelota y la bandera en alto, la Selección Argentina se impuso 3-2 a Cabo Verde tras 120 minutos de juego intenso en el Estadio Miami, y selló su boleto a los octavos de final del Mundial 2026. Ahora, el combinado nacional que despierta pasión en cada rincón del país enfrentará el próximo martes a Egipto, que dejó en el camino a Australia por penales.
El capitán Lionel Messi, siempre faro y guía, rompió el cero con un gol que trajo alivio. Pero la resistencia del conjunto africano, un debutante que no se dejó amilanar por la jerarquía del campeón vigente, mantuvo en vilo a la hinchada. Cuando las cosas se ponían cuesta arriba y los delanteros no encontraban los caminos, apareció la garra de los defensores para torcer la historia. Lisandro Martínez y Cristian "Cuti" Romero, emblemas de entrega, facturaron los goles que terminaron de inclinar la balanza en el alargue. Cabo Verde, que había sorprendido al mundo y estuvo a un paso de forzar los penales, se topó con la determinación de un equipo que sabe sufrir y que nunca baja los brazos.
La victoria deja a la Albiceleste en octavos de final, donde el próximo martes buscará prolongar la ilusión popular frente a Egipto. Un nuevo desafío en un camino que, como tantas veces, se construye con coraje y unidad, esos mismos valores que palpitan en el hincha común.






