En una tarde de fútbol de ascenso con sabor a clásico del oeste, Deportivo Laferrere sumó un punto valioso en su lucha por seguir creciendo en la Primera B. El Verde, uno de los clubes con mayor identidad popular de La Matanza, volvió a dejar en claro que pelea cada pelota como si fuera la última.
Deportivo Laferrere igualó 1 a 1 frente a Real Pilar por la trigésima tercera fecha del torneo de Primera B 2026. En un encuentro parejo, el Verde y el Monarca no lograron sacarse ventajas.
Los goles llegaron en el primer tiempo: Dylan Vergara abrió el marcador a los 11 minutos para el conjunto matancero, mientras que Franco Romero estableció el empate para Real Pilar a los 30.
El desarrollo del partido mostró a dos equipos que se conocen y se respetan. Laferrere golpeó primero con la conquista de Dylan Vergara, pero Real Pilar reaccionó y encontró la igualdad a través de Franco Romero. A partir de ahí, el trámite fue parejo, con llegadas en ambos arcos pero sin puntería para modificar el marcador.
Más allá del resultado, el encuentro volvió a poner en escena el valor social y deportivo que tienen los clubes del ascenso en el conurbano bonaerense. En una zona golpeada por las dificultades económicas, el fútbol sigue siendo un espacio de encuentro y contención para miles de familias. Laferrere, con su historia ligada al trabajo y al barrio, es un ejemplo de esa resistencia popular.
La fecha 33 de la Primera B volvió a mostrar el equilibrio que caracteriza a la categoría, donde ningún rival es sencillo y los detalles marcan la diferencia. El empate ante Real Pilar reafirma la competitividad de un equipo que supo ganarse el respeto de sus adversarios a base de esfuerzo y orden.
El equipo matancero continúa así su camino en un torneo largo y exigente, donde cada punto cuenta. La paridad de la categoría obliga a mantener la concentración hasta el final, y el Verde demostró una vez más que está a la altura de las circunstancias.
El próximo desafío para el conjunto de La Matanza será seguir sumando para escalar posiciones en la tabla, con el aliento de su gente que no deja de acompañar en las buenas y en las malas. El club, fiel a su estilo, sigue escribiendo su historia de lucha y pasión en el fútbol argentino.






