Alma Conchiglia, una joven de 17 años oriunda de Villa Luzuriaga, en el corazón del conurbano bonaerense, le dedica su vida desde hace seis años al salvamento acuático deportivo. Una disciplina que combina velocidad, resistencia y una profunda vocación de servicio para asistir a otras personas en momentos donde cada segundo es crucial.

Lo que comenzó como un pasatiempo para Alma se transformó en una pasión profunda. Con una dedicación admirable y el acompañamiento incondicional de su familia, ha consolidado su carrera silenciosamente, lejos de los flashes mediáticos que suelen concentrarse en otros deportes. Su esfuerzo la ha llevado a cumplir un objetivo que llena de orgullo a toda la comunidad: integrar la Preselección Argentina de Salvamento Acuático Deportivo que se prepara para disputar el Mundial de noviembre en Sudáfrica.

Actualmente, Alma entrena a nivel competitivo en el Parque Roca, un espacio público que demuestra la importancia de contar con infraestructura deportiva de calidad al alcance de todos y todas. Cada logro en su carrera es el resultado directo de horas de práctica, madrugones y un esfuerzo constante que la posiciona para vestir la camiseta celeste y blanca en un escenario internacional de alta relevancia.
Sin embargo, para transformar ese sueño en realidad, Alma se enfrenta a un desafío que excede lo deportivo: conseguir el respaldo económico para cubrir los costos de viaje, alojamiento, alimentación y traslados. Una situación que refleja las dificultades que atraviesan muchos jóvenes talentos del deporte argentino, quienes a menudo deben recurrir al apoyo de su comunidad para poder representar al país en el exterior. Por esta razón, Alma y su familia buscan activamente el acompañamiento de empresas, comercios y particulares que quieran sumarse como sponsors de su carrera.

💙 Alma ya cumplió con su parte: entrenó con responsabilidad, compitió con garra y logró esta oportunidad que enorgullece a todo un distrito. Ahora necesita un último impulso colectivo para llevar el nombre de Villa Luzuriaga y la bandera argentina hasta Sudáfrica. Un gesto solidario que, como tantas otras veces, puede marcar la diferencia entre un sueño cumplido y una oportunidad perdida.
Compartir su historia es una forma concreta de acercarla aún más a esa meta. 🇦🇷🌍

