El Sueldo Anual Complementario (SAC) correspondiente al primer semestre de 2026 se abonará sin modificaciones en su cálculo, a pesar de que la reforma laboral introducida por el Gobierno nacional incluye cambios que podrían afectar futuras indemnizaciones y compensaciones.
A pocas semanas del pago del medio aguinaldo en junio, trabajadores y gremios están atentos al impacto que la ley laboral podría tener más allá del pago actual. La normativa sigue estableciendo dos cuotas anuales para el aguinaldo: una a pagarse antes del 30 de junio y la otra en diciembre. Cada cuota equivale al 50% de la mejor remuneración mensual recibida en el semestre correspondiente.
Esto significa que quienes percibieron aumentos salariales, bonos remunerativos o ajustes paritarios en el primer semestre de 2026 probablemente reciban un aguinaldo mayor. Sin embargo, expertos señalan que la alta inflación y la pérdida del poder adquisitivo generan dudas sobre el beneficio real de este ingreso extra.
Modificaciones en la reforma laboral
Uno de los aspectos más polémicos de la reforma es la modificación en el cálculo de indemnizaciones por despido. La legislación excluye ciertos conceptos que antes se consideraban para determinar la base salarial, como aguinaldo proporcional, premios extraordinarios, bonos y vacaciones no gozadas.
Esta exclusión implica que, ante un despido sin causa, la indemnización podría ser menor en comparación con el régimen anterior. Abogados laboralistas advierten que estas modificaciones podrían generar diferencias significativas para trabajadores con altos ingresos variables o con larga antigüedad en una empresa. Desde el oficialismo sostienen que los cambios buscan brindar mayor previsibilidad para las empresas y fomentar nuevas contrataciones.
Cálculo del aguinaldo
El método para calcular el sueldo anual complementario no ha cambiado. Se toma el salario bruto más alto registrado entre enero y junio de 2026 y se divide por dos. Por ejemplo, para un mejor salario de $1.500.000, el aguinaldo será de $750.000.
En casos donde el trabajador no haya completado el semestre, el pago se hace en forma proporcional al tiempo laborado. Además, el aguinaldo corresponde tanto a trabajadores registrados en el sector privado, empleados estatales, jubilados y pensionados. Quedan excluidos monotributistas y quienes trabajan en la informalidad, ya que no están cubiertos por la Ley de Contrato de Trabajo.
Tensiones sindicales y posicionamientos empresariales
La reforma laboral sigue generando debates entre el Gobierno y sindicatos. Los gremios critican particularmente los cambios en indemnizaciones, períodos de prueba y modalidades de contratación, ya que consideran que podrían flexibilizar derechos laborales históricamente establecidos.
Por otro lado, algunas cámaras empresarias apoyan la reforma, argumentando que puede ayudar a reducir la informalidad laboral y atraer inversiones.
Mientras continúa el debate político y judicial, millones de trabajadores esperan el cobro del aguinaldo de junio, un ingreso clave para enfrentar gastos y el aumento de precios en servicios y consumo diario.
Para evitar errores en la liquidación, especialistas aconsejan revisar los recibos de sueldo y confirmar cuál fue la remuneración más alta durante el semestre, ya que ese monto determina el total del aguinaldo a percibir.






