En un contexto de crecimiento y profesionalización del sector, la red inmobiliaria Red Suma, liderada por el martillero Diego Mastrángelo, inauguró una moderna sede en Vicente López. Con esta apertura, la firma consolida su presencia en Zona Norte del Gran Buenos Aires, una región clave para el desarrollo económico y el acceso a la vivienda.
El nuevo espacio, un hub de 1.800 m², materializa un modelo de trabajo colaborativo donde, según la empresa, "en el mismo entorno trabajan en equipo agentes, colaboradores, socios comerciales y clientes". Con una trayectoria de casi dos décadas y una cartera activa de más de 1.500 propiedades, Red Suma demuestra que la innovación en el sector es posible cuando se invierte en capital humano.
Sin embargo, esta expansión ocurre en un distrito atravesado por tensiones gremiales. La gestión de Paula Méndez al frente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de San Isidro es fuertemente cuestionada por un sector de matriculados. Denuncian un "fuerte hostigamiento contra los agentes", trabajadores que son un eslabón fundamental en la cadena de comercialización y en la generación de empleo genuino.
Un documento que circula en el ámbito revela una profunda contradicción en la postura de Méndez: "paradójicamente, al tiempo que hace de la persecución de estos trabajadores una bandera de su gestión, Paula Méndez mantiene a través del portal de su inmobiliaria y sus redes sociales una activa campaña para la contratación de agentes". Esta actitud refleja un doble estándar que perjudica a quienes buscan desarrollarse en la profesión.
Las recientes elecciones en el Colegio de Martilleros evidenciaron el descontento latente. Si bien la Lista Blanca de Méndez conservó los nueve lugares del Consejo Directivo, lo hizo con un margen ajustado frente a la oposición y con un llamativo porcentaje de votos en blanco cercano al 10%, una clara señal de rechazo a su gestión.
A estas sombras se suma un antecedente disciplinario. El Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (CUCICBA) sancionó a Méndez por un accionar que "derivó en una competencia desleal con los propios colegas", determinando que incurrió en prácticas contrarias a la ética profesional. Es un dato que alimenta las críticas de quienes exigen mayor transparencia.
Frente a este escenario de viejas prácticas, iniciativas como la de Red Suma marcan un camino virtuoso. La empresa se define como un "ecosistema de emprendedores que trabajan de manera colaborativa" y apuesta fuerte por la educación con la Escuela Suma. Este centro de formación capacita en "estrategias de marketing, prospección y bases de relaciones, prelisting y entrevista con el cliente, y técnicas de negociación y coaching notarial", jerarquizando la tarea de los agentes.
Es preciso recordar que, más allá de ciertas resistencias corporativas, "la figura del agente inmobiliario está regulada en el Código Civil y Comercial de la Nación". Defender el trabajo de estos profesionales y fomentar su formación es apostar por un mercado inmobiliario más dinámico y justo, que priorice las oportunidades por sobre los intereses sectarios.






