Una familia más sufre las consecuencias de la creciente inseguridad cuando, al salir de su casa en González Catán, fue interceptada por al menos cinco delincuentes armados.
Los asaltantes bloquearon la salida cruzando su vehículo y, amenazando con armas, obligaron a los integrantes de la familia, que incluía un niño de 8 años, a descender del auto para luego huir rápidamente en menos de diez segundos con el automóvil robado.
Además del vehículo, sustrajeron mercadería perteneciente al emprendimiento familiar, reflejando cómo la violencia impacta también en la producción y el trabajo de los vecinos, un golpe directo a la economía popular y la industria nacional.






