La comunidad académica de todo el país se movilizará el próximo 12 de mayo para reclamar por la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, mejoras salariales y un aumento en el presupuesto destinado a las casas de estudio.
El sistema universitario argentino retoma las calles en una nueva jornada de protesta que busca visibilizar la falta de cumplimiento de la normativa vigente y la necesidad de recomponer los ingresos de docentes y personal no docente, en un contexto de tensión con el Gobierno nacional.
La movilización reunirá a gremios docentes, trabajadores no docentes, agrupaciones estudiantiles y otros sectores sociales que comparten la defensa de la educación pública y su impacto en toda la sociedad. Se trata de una articulación que supera el ámbito académico para evidenciar las dificultades que atraviesa el sistema universitario.
Uno de los principales puntos del reclamo es la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada tras el rechazo del veto presidencial pero que aún no se ha implementado según denuncian desde la comunidad educativa. Esta situación genera preocupación por las consecuencias en el funcionamiento de las instituciones universitarias.
Los sindicatos exigen también la apertura inmediata de negociaciones paritarias y una actualización de los salarios que compense la pérdida del poder adquisitivo en un contexto inflacionario persistente. La insuficiencia de recursos afecta tanto a los trabajadores como a la calidad educativa, la investigación científica y los programas de extensión universitaria.
En los últimos meses, el conflicto ha sumado apoyo de distintos sectores sociales que valoran a la universidad pública como una herramienta fundamental para la inclusión y el desarrollo. La marcha del 12 de mayo aparece como un momento clave para expresar estos reclamos y presionar por respuestas concretas.






