La inacción estatal frente a un problema ambiental persistente volvió a quedar al desnudo en Gregorio de Laferrere. Vecinos y organizaciones ambientalistas denuncian que ya pasaron 87 días desde que presentaron un pedido formal para erradicar dos basurales clandestinos dentro de la Reserva Natural de esa localidad, pero todavía no recibieron ninguna respuesta concreta ni avances en el saneamiento del predio.
Las quemas de residuos, que se repiten casi a diario, generan una columna de humo tóxico que invade los barrios aledaños. Aunque los reclamos por la limpieza y la protección formal del espacio verde se acumulan desde hace años, las autoridades parecen mirar para otro lado mientras el desastre ambiental sigue creciendo.

Desde la agrupación Vecinos por la Reserva Natural de Laferrere recordaron que a lo largo de estos 87 días realizaron múltiples gestiones ante distintos organismos, sin que hasta el momento se haya materializado ninguna solución frente al avance descontrolado de los residuos. La frustración comunitaria crece al mismo ritmo que las montañas de basura que se acumulan dentro del predio.
"Las quemas se repiten prácticamente todos los días y el humo invade los barrios cercanos", expresaron desde la organización, en un reclamo que ya tiene años de historia. Los especialistas en salud ambiental advierten que la combustión de plásticos, neumáticos y escombros libera partículas contaminantes capaces de provocar irritación ocular, agravar enfermedades respiratorias crónicas como el asma y la bronquitis, y generar un deterioro progresivo del ecosistema local.

La pulseada por la Reserva Natural no es nueva. Desde 2019, las organizaciones comunitarias impulsan un proyecto para que el área reciba la declaración oficial que garantice su protección legal. Durante todo ese tiempo, las denuncias por vuelcos ilegales, la aparición de nuevos focos de acumulación de residuos y la degradación constante del ambiente se sucedieron sin que se adoptaran medidas efectivas para frenar el deterioro.
Los vecinos advierten, además, que las escasas intervenciones realizadas en el lugar fueron meramente cosméticas: se limitaron a la colocación de algún cartel o al corte de pasto en los sectores visibles desde la entrada, sin atacar de raíz el problema de los basurales que avanzan en el interior del predio. Es decir, acciones que sirven más para la foto que para resolver la emergencia ambiental.
Frente a este panorama, reclaman una política pública integral que contemple:
- La erradicación definitiva de todos los basurales del predio, sin excepciones.
- Controles permanentes para impedir nuevos vertidos clandestinos.
- El cese inmediato de las quemas de residuos y la sanción a los responsables.
- Un plan de restauración ambiental que repare el daño causado al ecosistema.
- La declaración oficial del lugar como Reserva Natural, como herramienta legal indispensable para garantizar su preservación a largo plazo.
El reclamo de los vecinos de Laferrere interpela directamente a las autoridades con capacidad de decisión. En un contexto donde la agenda ambiental debería ser prioritaria, la ausencia de respuestas concretas alimenta la sensación de desamparo en una comunidad que solo pide vivir en un ambiente sano y ver protegido uno de los pocos pulmones verdes que le quedan al conurbano.
