Un trabajador municipal de 49 años murió este lunes tras ser arrollado por el mismo camión que conducía mientras realizaba tareas de limpieza en La Tablada. El hombre falleció en el acto luego de bajarse del vehículo.
El hecho ocurrió en la intersección de Arieta y Crovara, en esa localidad del partido de La Matanza. La víctima se encontraba cumpliendo tareas de limpieza cuando fue arrollada por el camión que utilizaba para desarrollar su jornada laboral.
Sus compañeros acompañaron a los familiares y allegados del trabajador y expresaron su preocupación por las condiciones en las que se realizan habitualmente las tareas. En particular, cuestionaron el estado del vehículo utilizado para el trabajo.
Los trabajadores denunciaron que suelen desempeñar sus funciones sin contar con las condiciones laborales necesarias. En un mensaje difundido tras la muerte, señalaron: “Se fue naturalizando que los trabajadores hagan sus tareas sin las condiciones que corresponden, con vehículos que no están en condiciones y poniendo el cuerpo por necesidad, hasta que la necesidad termina costando una vida”.
El planteo de sus compañeros puso el foco en la situación cotidiana de quienes deben salir a trabajar aun cuando las herramientas o los vehículos utilizados no se encuentran en condiciones. Según expresaron, esa realidad se fue convirtiendo en algo habitual y dejó de ser advertida hasta que terminó con la muerte de uno de los trabajadores.
En el mensaje también se remarcó que el hombre había salido a cumplir con su jornada, como lo hacen miles de personas, porque necesitaba llevar un sueldo a su casa y tenía una familia que lo esperaba. La referencia buscó destacar que detrás de la muerte había un trabajador y una familia que dependía de sus ingresos.
Sus compañeros señalaron además que, cuando falta dinero, no siempre es posible negarse a realizar una tarea por las condiciones en las que debe hacerse. De acuerdo con lo expresado, la necesidad termina llevando a los trabajadores a poner el cuerpo incluso cuando los vehículos no están en condiciones.
“Hasta que la necesidad termina costando una vida”, indicaron.
Los trabajadores remarcaron que la muerte no afectó solamente a un compañero, sino también a una familia que perdió a uno de sus integrantes. En ese sentido, cuestionaron cuántas personas más tendrán que poner en riesgo su vida para llevar un plato de comida a sus hogares.
El reclamo también apuntó a la responsabilidad que existe cuando no se garantizan las condiciones mínimas para trabajar y regresar a casa. Por último, sostuvieron que permitir que esa situación continúe expone a los trabajadores a riesgos que no deberían formar parte de una jornada laboral.
“Los trabajadores no somos descartables.!!!” y “Trabajar no puede ser arriesgar la vida, nunca!!!”, concluyeron.
