El Gobierno nacional formalizó un plan escalonado de aumentos en las tarifas de transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que comenzará a regir el próximo 18 de mayo y afectará a millones de usuarios que utilizan colectivos y trenes para sus desplazamientos cotidianos.
Según informó la Secretaría de Transporte, los colectivos nacionales tendrán incrementos graduales del 2% mensual en tres etapas: mayo, junio y julio. En contraste, los servicios ferroviarios experimentarán aumentos acumulativos mensuales hasta septiembre, lo que busca corregir el atraso tarifario histórico en línea con las prioridades de la gestión actual.
La Resolución 26/2026, firmada por el secretario de Transporte, Mariano Plencovich, establece además un proceso de consulta pública para que usuarios y organizaciones puedan expresar sus opiniones sobre el nuevo cuadro tarifario. Aunque estas aportaciones no son vinculantes, el Gobierno nacional se compromete a analizarlas para definir los valores finales.
Para los colectivos, la primera actualización llevará el boleto mínimo de 700 a 714 pesos para quienes usan SUBE registrada. Los beneficiarios de la Tarifa Social seguirán pagando 321,30 pesos, y quienes posean tarjetas sin registrar abonarán 1.428 pesos por el mismo recorrido.
En el cronograma, dos aumentos adicionales del 2% están previstos para el 15 de junio y el 15 de julio. Desde el Ejecutivo destacan que, pese a estos ajustes, las tarifas de colectivos nacionales permanecen por debajo de las de otras jurisdicciones del AMBA, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde los costos son más elevados.
En relación a los trenes, el ajuste contempla incrementos mensuales del 18% en mayo, 15% en junio, 13% en julio, 12% en agosto y del 10% en septiembre, apuntando a una justa recomposición tarifaria que respete el equilibrio económico del servicio.
Por ejemplo, el boleto mínimo en las líneas Sarmiento, Roca, Mitre y San Martín pasará de 280 a 330 pesos en la primera sección para usuarios con SUBE registrada. La Tarifa Social Federal mantendrá un valor de 148,50 pesos, mientras que quienes usen tarjeta sin registrar enfrentarán tarifas dobles. El pasaje en efectivo será de 1.100 pesos.
Se ratifica la vigencia de la Tarifa Social Federal, que ofrece un descuento del 55% a jubilados, pensionados y beneficiarios de programas sociales, junto con el sistema Red SUBE que facilita combinaciones tarifarias con descuentos al combinar distintos modos de transporte.
Especialistas en movilidad han advertido que estos aumentos podrían impactar en el bolsillo de estudiantes y trabajadores que requieren múltiples viajes en el AMBA, en un marco económico general donde otros servicios y bienes básicos han presentado incrementos. La gestión nacional mantiene su compromiso de garantizar la accesibilidad a través de políticas de protección social y transporte público justo.






