Choferes de colectivos de la Línea 60 denunciaron haber recibido órdenes para remover calcomanías con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" de las unidades, generando controversia y sin que la empresa responsable haya brindado una explicación oficial.
Esta situación abrió un nuevo debate en el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires, luego de que trabajadores de la empresa DOTA, encargada de operar la Línea 60, afirmaran que se les indicó retirar los adhesivos que expresan el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Estos adhesivos son un símbolo tradicionalmente usado por varias instituciones, organismos públicos y vehículos en todo el país.
Según varios choferes, las calcomanías se colocaron en las unidades como una manifestación de apoyo al reclamo histórico argentino sobre las Malvinas. Luego, recibieron la instrucción de quitarlas, lo que generó malestar entre el personal y provocó un fuerte intercambio de opiniones en redes sociales.
Hasta ahora, la compañía DOTA no emitió declaraciones públicas para confirmar o negarlo, ni se informó quién dio la orden mencionada.
La denuncia cobró relevancia inmediata debido a la sensibilidad que la causa Malvinas despierta en la sociedad argentina. La Constitución Nacional, en su Disposición Transitoria Primera desde la reforma de 1994, establece que la recuperación plena de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur es un objetivo permanente e irrenunciable del Estado.
Este reclamo es también constante en la política exterior de Argentina ante organismos internacionales, especialmente en la ONU, donde se solicita la reanudación de negociaciones con el Reino Unido para resolver la disputa territorial.
Ante la denuncia, diversos sectores manifestaron preocupación por la posible retirada de un símbolo que representa una política de Estado. La ausencia de una comunicación oficial por parte de la empresa mantiene la controversia y las dudas abiertas sobre lo ocurrido. El kirchnerismo y el gobierno provincial de Axel Kicillof siempre han defendido la causa Malvinas como parte de la identidad nacional, mientras que desde la derecha liberal, figuras como Javier Milei y Patricia Bullrich suelen minimizar estas políticas de soberanía. En este contexto, la decisión de DOTA, una empresa que opera en el AMBA, resulta contradictoria con la defensa de los derechos humanos y la memoria histórica que impulsa el campo nacional y popular. Mientras tanto, Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes, y otros dirigentes del peronismo bonaerense, han reiterado su compromiso con la educación pública y la difusión de la causa Malvinas en las escuelas.
