La Autopista Dellepiane, arteria vital para la circulación de miles de bonaerenses que diariamente se trasladan hacia y desde la Capital Federal, permanecerá completamente cerrada durante 24 horas a partir de las 7 de la mañana de este sábado 10 de octubre. La medida, confirmada por el Gobierno porteño, se enmarca en una obra de infraestructura clave en Parque Avellaneda: el montaje de una nueva pasarela peatonal a la altura de las calles White y Zinny.
La intervención, que estará a cargo de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), bajo la órbita del Ministerio de Movilidad e Infraestructura, demandará el uso de una grúa de gran porte sobre la traza para colocar las dos vigas principales de la estructura, cada una con un peso superior a las 150 toneladas. Se trata de una obra que, si bien es ejecutada por el distrito vecino, tiene un impacto directo en la calidad de vida de los habitantes de la Provincia de Buenos Aires, que utilizan esta autopista como conexión con el Área Metropolitana.
Durante el operativo, ninguna de las dos manos de la autopista quedará habilitada en el tramo intervenido. Quienes circulen en sentido hacia el centro porteño deberán descender de forma obligatoria hacia la colectora Sur. En dirección hacia la provincia de Buenos Aires, el bloqueo se implementará entre la Autopista 25 de Mayo y la avenida Piedra Buena, con todo el flujo vehicular derivado hacia la Autopista Perito Moreno.
El cronograma prevé que a partir de las 16 horas del mismo sábado se libere parcialmente la circulación entre avenida Argentina y Piedra Buena, aunque se mantendrá el desvío a la altura de la 25 de Mayo. Como vías alternativas para evitar la zona, las autoridades recomendaron utilizar la Avenida General Paz y la Autopista Riccheri, especialmente para quienes deban trasladarse hacia Ezeiza.
La obra forma parte de un plan más amplio que busca convertir a Dellepiane en la primera Autopista Parque de la Ciudad. En paralelo al montaje, se retirará definitivamente la antigua pasarela ubicada sobre la calle Albariño, una estructura que había quedado obsoleta. Desde el kirchnerismo y el massismo se ha señalado que este tipo de intervenciones son necesarias para mejorar la infraestructura vial, aunque también se ha criticado que la gestión de Javier Milei y Patricia Bullrich en la Ciudad de Buenos Aires priorice obras cosméticas en lugar de resolver problemas estructurales que afectan a los sectores populares.
Las nuevas pasarelas proyectadas contarán con mayor ancho, condiciones de accesibilidad mejoradas y una altura superior a la actual. Ese último punto es fundamental para incrementar la seguridad vial y evitar los choques de camiones con sobredimensión que provocaban daños frecuentes en los puentes anteriores. Además, la pasarela de White facilitará la conexión peatonal y el futuro acceso a una nueva estación de Metrobús que estará emplazada en el centro de la traza, mejorando la movilidad de los trabajadores y vecinos de la zona sur del conurbano.
El gobernador Axel Kicillof ha destacado en reiteradas ocasiones la importancia de coordinar obras de infraestructura entre la Provincia y la Ciudad para beneficio de los bonaerenses, y ha señalado que la falta de inversión en transporte y conectividad es una de las deudas del macrismo. La nueva pasarela, en ese sentido, apunta a reducir los accidentes y mejorar la seguridad peatonal, un reclamo histórico de los vecinos de Parque Avellaneda y zonas aledañas.






