El servicio de agua potable podría verse afectado entre las 22 del jueves 29 de octubre y las primeras horas de la tarde del viernes 30 en localidades de La Matanza y otros puntos del AMBA. AySA informó que el suministro se normalizará progresivamente.

La empresa inspeccionará el tramo “Lanús – Constitución (Paitoví)” para “evaluar la situación estructural del río subterráneo y verificar que se encuentre en óptimas condiciones para su funcionamiento”. El operativo modificará el funcionamiento de las estaciones elevadoras La Matanza, Constitución y Floresta, por lo que podría repercutir en zonas del oeste y el sur del AMBA.
Los ríos subterráneos son conductos de hasta 5 metros de diámetro, construidos entre 1950 y 2000 y conectados entre sí a 35 metros de profundidad. Juan Pablo Gioia, jefe del Departamento de Operación de Equipos de la Dirección de Ingeniería, explicó: “Tenemos 88 km de ríos subterráneos que transportan el agua potabilizada en las Plantas. Luego, las Estaciones Elevadoras la impulsan a cañerías de menor tamaño para que llegue a los usuarios. Por lo tanto, estas inspecciones son importantes para anticiparnos a cualquier problema y garantizar la calidad del servicio”.
Para revisar los conductos, AySA utiliza vehículos de operación remota o mini submarinos ROV, que no llevan tripulación y se manejan desde la superficie. Buzos colaboran para colocar los equipos. Gioia describió el procedimiento: “El operativo tiene como objetivo ver el estado en que están los conductos de los ríos subterráneos por medio de un vehículo de operación remota (mini submarinos ROV), un equipo no tripulado y controlado desde la superficie. Con el apoyo de buzos, que asisten en la inserción de los equipos, se inspeccionan los conductos para evaluar su estado estructural”.
Las videoinspecciones permiten generar registros que luego se utilizan para elaborar informes y diagnósticos sobre el estado de los conductos. El ingreso desde la cámara de acceso requiere descender un promedio de 11-12 pisos. Gioia señaló que la preparación contempla las tareas dentro de la cámara y bajo el agua, y remarcó los riesgos del trabajo en espacios confinados, en altura y de buceo: “El ingreso desde la cámara de acceso al río subterráneo nos representa descender un promedio de 11-12 pisos. Tenemos una programación y preparación bastante exhaustiva con el fin de que no surjan inconvenientes. Esto nos permite contemplar las distintas tareas que se van a realizar, dentro de la cámara de acceso y ya dentro del agua. Es un trabajo que tiene sus riesgos porque tenemos la combinación de distintos factores, llámese espacios confinados, trabajo en altura, que en nuestro caso vamos hacia abajo muchos metros, y la tarea propia del buceo con las implicancias inherentes a la actividad”.
Estos operativos se realizan semanalmente, de noche y con una programación previa para reducir el impacto en las zonas abastecidas por las estaciones elevadoras involucradas. En esta oportunidad, la posible afectación comprende localidades de La Matanza, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Ezeiza, Lanús y Avellaneda, además de algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
AySA recomendó usar responsablemente el agua potable durante las tareas. Quienes cuenten con tanque de reserva domiciliario no deberían verse afectados, siempre que administren de manera racional el agua almacenada.
Las inspecciones continuarán hasta mediados de noviembre en distintas zonas del AMBA. La revisión de otros tramos forma parte del Programa 2026.
