El Encuentro Latinoamericano de Movimientos Populares, organizado por el Vaticano, reunió durante dos días a sus participantes en La Matanza, en el lugar que la Iglesia propone llamar Ciudad papa Francisco. La actividad terminó con una peregrinación y una misa a cargo del arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara; el arzobispo Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, y el obispo de San Justo, Eduardo García.

Fotografías: La Voz de San José.
Las jornadas buscaron «abrir las puertas a la llegada del Papa León XIV a la Argentina». Los movimientos presentaron un documento a representantes de la Santa Sede, que será entregado al Papa durante su visita al país.
El texto sostiene que Tierra, Techo y Trabajo son derechos sagrados y convoca a la sociedad y al Estado a comprometerse con las comunidades excluidas, golpeadas por las consecuencias del sistema mundial. «Hace once años el papa Francisco nos decía que este sistema no se aguanta más. Hoy las desigualdades se han profundizado», señalaron.

El documento defiende el trabajo y la organización de todas las personas trabajadoras, incluidas quienes se desempeñan en la economía popular y en plataformas digitales. También advierte que los cambios tecnológicos y productivos no deben justificar el saqueo ni transformar territorios en zonas de sacrificio.
En relación con la vivienda, plantea que el techo incluye servicios, infraestructura, educación, salud, cultura y oportunidades. Además, afirma que la tierra debe estar al servicio de quienes la habitan, la cuidan y producen alimentos.
El texto denuncia la «narcoestructura», a la que describe como un entramado económico, financiero, político, judicial, policial y territorial que lucra con la exclusión y destruye comunidades, especialmente a sus jóvenes.
También propone que las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial estén al servicio de la humanidad y de los sectores más vulnerables, y no de la concentración del poder y la riqueza.
Tras la misa, los participantes cantaron «Francisco y León, un solo corazón». El mensaje final al Papa retomó sus palabras a los movimientos en Roma: «Estoy con ustedes». En respuesta, expresaron: «Hoy, reunidos en Buenos Aires, queremos decirte también nosotros: estamos con vos».








