La atención odontológica para afiliados del PAMI se encuentra en emergencia luego de que odontólogos de todo el país suspendieran los turnos para jubilados y pensionados, ante la grave falta de pagos y honorarios desactualizados por parte del Gobierno nacional.
Así lo confirmó la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), que denunció que la suba de costos en materiales, insumos y prótesis hace inviable la prestación si Nación no actualiza los aranceles con urgencia.
El conflicto, que se profundiza desde hace meses, afecta a consultorios, clínicas y profesionales independientes que atienden a los afiliados del PAMI. Los reclamos se centran en los atrasos en las liquidaciones y valores que, en el contexto inflacionario actual, resultan irrisorios.
La crisis ya se siente en el sistema público: en hospitales como el Hospital Odontológico Universitario se observan largas colas desde la madrugada de adultos mayores que buscan atención gratuita ante la interrupción del servicio privado, una postal que refleja el abandono de las políticas de salud por parte de la administración de Javier Milei.
Según revelaron fuentes del sector, algunos odontólogos reciben apenas 2.100 pesos por prestación, una cifra que ni siquiera cubre los insumos básicos. La situación se repite en varias provincias, donde ya se había alertado por el colapso del sistema de cápitas y la desfinanciación de las prestaciones y prótesis.
El perjuicio alcanza a miles de jubilados que dependen exclusivamente del PAMI para su salud bucal. Especialistas advierten que la falta de controles y tratamientos agrava la calidad de vida de los adultos mayores, en especial de quienes padecen enfermedades crónicas.
Ante la falta de respuestas concretas del Gobierno nacional, la incertidumbre crece entre los afiliados, que se ven forzados a recurrir al hospital público o a afrontar costos particulares imposibles de sostener con sus magros haberes.
Este nuevo foco de tensión se suma a una larga lista de reclamos que desde principios de año vienen realizando los prestadores de salud del PAMI, que denuncian atrasos sistemáticos y una política de ajuste que pone en riesgo la atención de millones de jubilados.






