El aumento internacional del precio del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente impulsó una fuerte suba en los combustibles, situando a Argentina entre los países con las mayores alzas en el precio de la nafta.
Según datos de Global Petrol Prices, Argentina se ubicó en el puesto 33 de 129 países por magnitud de incremento, con una suba acumulada del 23,8% en el mercado interno desde el inicio del conflicto.
Este aumento es considerable si se lo compara con otros países del continente que tienen producción petrolera: México experimentó una suba del 9,8%, Brasil del 7,6% y Colombia incluso registró una baja del 0,7%.
Este contexto se enmarca en una inflación que ya llevaba varios meses en ascenso según el Indec, con el rubro combustibles en marzo aumentando cerca del 7%, muy por encima del índice general del 3,4% para ese mes.
El aumento en el precio de la nafta impactó principalmente en la segunda mitad de marzo, por lo cual parte de sus efectos continuará reflejándose en las estadísticas oficiales de abril, considerando que los índices se calculan sobre promedios mensuales.
En abril, YPF dispuso un congelamiento de precios por 45 días tras un alza acumulada cercana al 15% sólo durante marzo. Algunos especialistas señalaron que la demora en tomar medidas oficiales amplificó el efecto inflacionario.
En contraste, otros países tomaron decisiones para aliviar el impacto: Canadá suspendió impuestos federales a combustibles, España redujo el IVA, y Alemania aplicó recortes impositivos sobre petróleo y diésel. Brasil, India y Australia también implementaron políticas semejantes para contener aumentos.
El análisis también muestra que las mayores alzas se dieron en países del sudeste asiático con alta dependencia en importaciones y en naciones de Sudamérica sin autoabastecimiento energético o involucradas directamente en el conflicto.
En Argentina, la suba del combustible no solo afecta el bolsillo, sino que tiene un impacto multiplicador en la economía, dado que la nafta es insumo clave para el transporte, la logística y la producción agroindustrial. Según estimaciones privadas, cada aumento en combustibles puede trasladar entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales de inflación al Índice de Precios al Consumidor con un rezago de 4 a 6 semanas.
Por lo tanto, la escalada del precio de la nafta es un factor que contribuye al aumento generalizado de precios, complicando la ya ardua batalla contra la inflación en el país.






