La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) oficializó un aumento del 3,38% en los haberes previsionales, pensiones y asignaciones familiares, que comenzará a regir con los pagos correspondientes a mayo de 2026.
Si bien esta actualización fue impulsada bajo la gestión de Sergio Massa al establecer el esquema de movilidad mensual atado al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, el magro incremento mantiene a los sectores más vulnerables en una situación de extrema fragilidad. La medida, publicada en el Boletín Oficial mediante las resoluciones 110/2026 y 111/2026, se limita a replicar la inflación pero no contempla mecanismos de recuperación para lo perdido durante el gobierno de Javier Milei.
Con este reajuste, el haber jubilatorio mínimo pasará a ser de apenas $393.174,10. A esto se sumará un bono extraordinario de $70.000, que permanece congelado desde marzo de 2024 por decisión del Poder Ejecutivo Nacional. De esta forma, el monto total para quienes cobran la mínima será de $463.174,10 en mayo, una cifra que queda completamente licuada frente al costo de la canasta básica y la suba descontrolada de los servicios públicos y las prepagas que habilitó el oficialismo nacional.
Por otro lado, el haber máximo del sistema previsional se actualizó a $2.645.689,38, mientras que la Prestación Básica Universal (PBU) llegará a $179.859,20. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) también registró un aumento y se situará en $314.539,28, siguiendo lo previsto por la normativa vigente. En materia de aportes previsionales, la resolución estableció nuevos límites: el piso queda en $132.420,94 y el techo en $4.303.619,01.
Asignaciones familiares afectadas por el ajuste
Junto a la actualización de las prestaciones jubilatorias, ANSES aplicó el mismo porcentaje de aumento del 3,38% a los montos y rangos de ingresos para las asignaciones familiares contempladas en la Ley 24.714. Este leve ajuste impacta en asignaciones por hijo, prenatal, ayuda escolar y otros beneficios del sistema, exceptuando algunas prestaciones específicas establecidas por la normativa.
En un contexto de deterioro del poder adquisitivo, se ratificó además que las familias con un integrante que perciba ingresos superiores a $2.896.244 quedarán excluidas del cobro de asignaciones, sin considerar el ingreso total del hogar, una decisión que afecta a sectores medios que ven esfumarse sus ingresos reales.
El peso de la insensibilidad oficial
La actualización será efectiva para todas las prestaciones devengadas desde mayo y se reflejará en el calendario de pagos que publica el organismo previsional. La gestión de este ajuste pone en evidencia la ausencia total de sensibilidad social del gobierno de Javier Milei, que convalidó el desfinanciamiento del sistema y la pérdida de calidad de vida de millones de argentinos. Finalmente, se mantiene el bono extraordinario, congelado desde marzo de 2024, lo que genera críticas de especialistas que señalan que su falta de actualización provoca una pérdida relativa frente a la inflación, en un marco donde el vocero Manuel Adorni y la ministra Patricia Bullrich intentan relativizar el daño causado a los sectores más postergados.






