A medio siglo del golpe de Estado de 1976, La Plata se consolidó como punto de encuentro para un congreso educativo y sindical de gran convocatoria en el Teatro Argentino, donde referentes regionales reafirmaron su compromiso con los valores de Memoria, Verdad y Justicia.
Esta jornada fue organizada en conjunto por la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y la CGT, con la participación del intendente platense, Julio Alak. El eje central fue el repudio al terrorismo de Estado y el fortalecimiento de la resistencia ante los discursos negacionistas y neofascistas que resurgen en la actualidad.

El encuentro convocó a educadores y dirigentes sindicales de Argentina y otros países latinoamericanos para homenajear a los 30 mil detenidos desaparecidos, reafirmando el compromiso con políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia.
El intendente Julio Alak sostuvo: "Este tipo de actividades nos permite fortalecer la memoria colectiva y reafirmar el compromiso con la democracia, los derechos humanos y los 30 mil desaparecidos, en un contexto actual donde es fundamental sostener estos valores."
Además, subrayó el rol de La Plata como capital de la provincia de Buenos Aires en esta lucha y expresó su rechazo a "cualquier modelo de neofascismo que se quiera imponer en el mundo".

Resistir a la dictadura y al fascismo contemporáneo
El congreso formó parte de la jornada internacional "A 50 años del golpe de Estado, resistimos a la dictadura de ayer y al fascismo de hoy", convocando a reconocidos líderes sindicales y políticos:
| Referente | Cargo |
|---|---|
| Roberto Baradel | Secretario general de SUTEBA y Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA de los Trabajadores |
| Hugo Yasky | Diputado nacional y Secretario general de la CTA de los Trabajadores |
| Hugo Godoy | Secretario general de la CTA Autónoma |
| Oscar de Isasi | Secretario general de la CTA-A Provincia de Buenos Aires |
| Víctor De Gennaro | Histórico dirigente y fundador de la CTA |
Análisis histórico y compromiso regional
Más allá del homenaje, el congreso incluyó paneles donde se profundizó en el impacto del Plan Cóndor, destacando la coordinación represiva entre las dictaduras de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile en las décadas del 70 y 80.
El espacio sirvió de plataforma para el intercambio y cooperación entre sindicatos y educadores, vinculando las memorias del pasado con los desafíos presentes en la defensa de la democracia y los derechos humanos.
Finalmente, se resaltó el papel fundamental que el sindicalismo argentino sostuvo en la resistencia contra la dictadura y su contribución clave en la promoción de los Juicios por la Verdad, posicionando a las organizaciones obreras como pilares de la democracia y la justicia social.






