Un adolescente de 15 años fue detenido en La Matanza tras manifestar su intención de realizar un ataque contra estudiantes de su excolegio, el Instituto Domingo Savio, ubicado en Aldo Bonzi.
La investigación cobró fuerza cuando mensajes alarmantes comenzaron a circular en un grupo de WhatsApp del curso escolar. En esos mensajes, el joven no solo expresó sus planes violentos, sino que también compartió imágenes de armas de fuego y audios con contenidos agresivos. Entre los textos más inquietantes se encontraba una frase que mencionaba la postergación del ataque por las condiciones climáticas, mostrando cierto grado de planificación.
La intervención judicial permitió ordenar el peritaje del celular del adolescente, que reveló su activa participación en una comunidad digital denominada “True Crime”. Este espacio virtual promueve y glorifica autores de masacres y tiroteos, además de tener vínculos con un agresor reciente de Santa Fe, lo que preocupa a quienes investigan el hecho.
Especialistas en ciberdelito advierten que estos entornos online pueden reforzar conductas violentas, particularmente en adolescentes, ya que fomentan la aceptación activa de ideologías peligrosas y no solo el consumo pasivo de contenidos.
El joven quedó bajo una medida de seguridad excepcional con custodia domiciliaria, mientras continúa la investigación para esclarecer el alcance de sus intenciones y si tenía acceso a armas. Debido a su edad, el caso se juzga conforme al régimen penal juvenil.
Autoridades escolares y fuerzas de seguridad implementaron un operativo preventivo en las inmediaciones del Instituto Domingo Savio para proteger a la comunidad educativa. La institución activó protocolos de contención para estudiantes y familias.
El episodio lanza una nueva alerta sobre la importancia de la supervisión adulta y el rol de las plataformas digitales en la formación de niños y adolescentes. Expertos en educación y salud mental remarcan la relevancia de fortalecer el diálogo familiar y la alfabetización digital para identificar señales de riesgo a tiempo.
El caso continúa bajo investigación y se esperan nuevas medidas según los resultados de los peritajes. La rápida reacción de justicia y policía impidió una posible tragedia, pero deja en evidencia la necesidad de políticas claras en prevención y responsabilidad digital, que deben incluir a todos los actores sociales para cuidar el presente y futuro de nuestra juventud.






