El próximo 16 de julio se realizarán las elecciones en el Sindicato de Trabajadores Municipales de La Matanza, donde la lista Celeste liderada por el secretario gremial Enrique Giacomozzi impulsa un proyecto de unidad sindical. Esta estrategia busca consolidar la representación y ordenar el cuerpo de delegados para enfrentar problemáticas como salarios, precarización laboral y condiciones específicas de las diferentes áreas.
Giacomozzi destacó que la conformación de la lista fue resultado de una construcción colectiva entre la agrupación 27 de Abril, el Frente Gremial Almafuerte y otros sectores, fundamentada en la necesidad imperiosa de fortalecer la unidad entre los trabajadores. "Representar a los compañeros de la agrupación 27 de Abril y los compañeros de Almafuerte y otros tantos que no son de ninguna de las dos agrupaciones es un desafío enorme", aseguró.
Este proceso de unidad se sostiene en un acuerdo programático sólido, no solo en una alianza electoral. Basada en las coincidencias en las demandas sindicales, Giacomozzi manifestó que, en caso de resultar ganadores, intentarán incorporar a las otras listas para consolidar un trabajo conjunto frente a los desafíos que enfrenta el sector municipal.
Uno de los objetivos prioritarios será regularizar el cuerpo de delegados, ya que "hay compañeros que tienen los mandatos vencidos y lugares que han quedado acéfalos", lo que dificulta la comunicación fluida entre los afiliados y el sindicato.
En un repaso de su gestión al frente de la Secretaría Gremial, Giacomozzi reconoció las limitaciones de las negociaciones salariales, condicionadas por la difícil situación económica nacional. Explicó que las ofertas paritarias han sido bajas o, en el mejor de los casos, apenas alcanzaron la inflación, quedando rápidamente superadas por la suba de servicios, transporte y alimentos.
Sin embargo, valoró como un avance significativo la concreción de más de 600 pases a planta en los últimos años, aunque puntualizó que persisten deudas en materia de estabilidad laboral, especialmente en la aplicación cabal de una ley vigente desde hace 11 años que aún debería garantizar estas regularizaciones.
Además, remarcó que las condiciones de trabajo siguen siendo deficientes en diversos sectores, con problemas relacionados con infraestructura, insumos y falta de personal. Destacó también que la precarización no solo afecta a los trabajadores activos, sino que se extiende a los jubilados municipales, cuya situación es particularmente preocupante.
Finalmente, Giacomozzi señaló que su experiencia le permitió entender que, más allá de las demandas salariales, los trabajadores necesitan un sindicato comprometido que los escuche, aconseje y proponga alternativas en un contexto social «bastante fragmentado». Por eso, reafirmó el compromiso de que la unidad debe abarcar a todos los sectores para recuperar la cercanía entre el sindicato y sus afiliados.







