El dirigente Miguel Saredi cuestionó con dureza el rol que La Cámpora tiene dentro del peronismo y advirtió sobre una "destrucción interna" en el movimiento que termina favoreciendo al Gobierno nacional, además de denunciar un doble ataque contra la Federación Argentina de Municipios (FAM).
Durante una entrevista en Sábado Radio por Del Plata con Tomás del Duca, Saredi describió un panorama crítico de la realidad política y social del país, centrando sus críticas en la estrategia de confrontación interna que atribuye a La Cámpora. Según el dirigente, este accionar debilita al peronismo y fortalece el espacio oficialista.
En la conversación, destacó el papel de los intendentes como garantes de la paz social en medio de un contexto económico complejo, en particular en el interior productivo, donde señaló que aunque persisten dificultades, la contención territorial de los jefes comunales impide mayor conflictividad, aunque advirtió que esta estabilidad es cada vez más frágil.
Saredi criticó la ausencia de espacios para que surja una dirigencia política considerada "madura y razonable" y atribuyó a las dinámicas internas, en particular a La Cámpora, la imposición de una lógica de confrontación permanente que impide la construcción de consensos dentro del peronismo y silencia a referentes con experiencia.
Un tramo central de la entrevista estuvo dedicado a la situación de la Federación Argentina de Municipios (FAM). Saredi denunció un "ataque en pinza" hacia la entidad, desde el Gobierno nacional con iniciativas asociadas a Federico Sturzenegger, y simultáneamente desde sectores del peronismo vinculados a La Cámpora, que buscan desplazar a Fernando Espinoza de la conducción de la FAM.
Explicó que el oficialismo impulsa la llamada "Ley Hojarasca", que implicaría un desfinanciamiento de la FAM, dejando a más de 500 intendentes sin herramientas básicas de articulación, mientras que los dirigentes camporistas alineados con Máximo Kirchner, Julián Álvarez y Mayra Mendoza intentan quitar a Espinoza del liderazgo de la entidad.
Saredi fue particularmente crítico con La Cámpora, a la que acusó de promover una "destrucción permanente" de dirigentes, gobernadores y estructuras territoriales que no responden a su línea interna. Alertó que esta actitud no sólo debilita al peronismo sino que podría afectar negativamente sus posibilidades electorales.
Señaló que "el camporismo no representa a la mayoría de la sociedad" y, citando diversas encuestas, afirmó que su protagonismo dentro del espacio opositor disminuye las chances de vencer en un eventual balotaje frente a Javier Milei. Incluso sostuvo que indirectamente estas acciones contribuyen a beneficiar al oficialismo actual.
En otro pasaje, Saredi apeló al recuerdo de los conflictos internos del movimiento justicialista en la década del 70 para destacar paralelismos con la realidad actual, refiriéndose a la fragmentación y disputas de poder que podrían acentuar la debilidad política.
El dirigente concluyó con un llamado a reconstruir una estrategia más amplia y moderada dentro del peronismo, tomando como ejemplo experiencias internacionales de líderes que lograron generar consensos entre distintos sectores sociales y productivos. En contraste insistió en que La Cámpora es un espacio "minoritario y extremista" que en lugar de ampliar la base política, la reduce.
La entrevista reflejó la preocupación de Saredi por el rumbo interno del peronismo y, en particular, por el rol de La Cámpora en una disputa que afecta no sólo a la estructura del partido sino también a la gobernabilidad y al futuro político del país.






