Mariel Fernández, intendenta de Moreno, confirmó su interés en competir por la gobernación de la provincia de Buenos Aires en las próximas elecciones y destacó la necesidad de consolidar una propuesta peronista que evite divisiones internas, en un claro llamado a la unidad y el diálogo dentro del espacio.
Fernández reconoció a Axel Kicillof como el actual "único candidato" oficialista provincial y afirmó que el objetivo central es que "gane el peronismo" en 2023. Sin embargo, no descartó la realización de una interna electoral en el partido: "Me imagino una interna. Por supuesto que siempre lo mejor es que sea por consenso, pero sino es muy sano que pueda haber PASO. Me parece mejor por consenso real, no por imposición", señaló en línea con el espíritu democrático del Frente de Todos.
En relación a su postulación, la intendenta dijo haber comenzado una recorrida por la provincia con el objetivo de "caminar y escuchar al pueblo bonaerense", un gesto que resalta la importancia de la cercanía con las y los ciudadanos para construir políticas públicas efectivas. También destacó la necesidad de mantener "una convivencia armoniosa" entre dirigentes que aspiran a cargos, remarcando que "el peronismo ya tiene mucho conflicto" y que la prioridad es fortalecer el espacio político.
Sobre la situación judicial de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Fernández se refirió a CFK como "una presa política" y sostuvo que un futuro gobierno peronista "sabe lo que tiene que hacer" frente a un eventual indulto. Al tiempo que evitó usar este tema como bandera electoral, reconociendo que "sería un error si ponemos eso como bandera porque creo que no la estaríamos ayudando".
Asimismo, Fernández confirmó que mantiene diálogo con Máximo Kirchner y enfatizó que el peronismo debe superar el protagonismo de un solo líder: "No podemos ser mochila de piedra con Cristina. Somos personas adultas y hay que salir a caminar y construir propuestas".
La intendenta defendió la inclusión de todos los sectores del peronismo, con un sentido de amplitud política, señalando que "nadie sobra en el peronismo" y que se requieren los votos de figuras como Cristina, Axel, Sergio Massa y Juan Grabois para lograr éxito electoral.
En contraposición, Fernández fue crítica con el gobierno nacional de Javier Milei, alertando sobre el agravamiento de la situación social: "Tenemos una sociedad que está al borde del colapso. Un salario implica la compra de un supermercado y la situación se va tornando desesperante y ni hablar de nuestros jubilados y jubiladas", expresó con preocupación.
También apuntó contra la política económica del gobierno de Milei, denunciando una "política de aniquilación con la población" y recordando la advertencia del Papa Francisco sobre "la sociedad del descarte". "Para ellos todo lo que genere gasto del Estado tiene que ser descartado", puntualizó.
Finalmente, se refirió a la realidad local y destacó que "la mayor preocupación hoy del vecino es que no llega a fin de mes", desplazando a la inseguridad como principal problema de la ciudadanía de Moreno, en un claro llamado a priorizar políticas sociales y la defensa del empleo y la calidad de vida de las familias bonaerenses.






