En un movimiento que remueve el tablero político, el ex presidente Mauricio Macri informó ante la mesa ejecutiva del PRO que mantuvo una conversación personal con Karina Milei el pasado lunes. A partir de ese contacto, el líder del partido amarillo decidió dar un paso concreto para intentar recomponer la relación con el Gobierno nacional, que hasta ahora se había mantenido distante.
Según lo planteado en el encuentro partidario, Macri les pidió a Cristian Ritondo y a Fernando de Andreis que participen este jueves de una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y referentes de la conducción política de la Casa Rosada. El objetivo, según lo trascendido, es iniciar un acercamiento y reconstruir la confianza entre ambos espacios, que en los últimos meses tuvieron roces por diferencias estratégicas.
Del otro lado, Karina Milei también gestionó la presencia en esa cumbre: les pidió a Santilli y a Lule Menem que asistan al convite de este jueves a las 11, con el PRO como contraparte. La reunión se realizará en la sede de la Casa Rosada y se espera que asistan también otros funcionarios del entorno presidencial, aunque no se dio a conocer la lista completa.
La cumbre del jueves será la primera prueba concreta de este nuevo escenario de diálogo entre dos sectores que históricamente han competido por el mismo electorado. En el PRO, la noticia generó expectativas y también resquemores: algunos dirigentes ven con buenos ojos la posibilidad de tener llegada directa al oficialismo, mientras que otros consideran que la alianza puede diluir la identidad partidaria. Sin embargo, la decisión de Macri de avanzar en este sentido marca un rumbo ineludible.
Este movimiento se da en momentos en que el gobierno nacional busca ampliar sus alianzas legislativas para sostener su agenda de reformas y ajustes. La presencia de figuras con peso territorial como Ritondo y De Andreis sugiere que el macrismo está dispuesto a jugar un rol activo en la gobernabilidad, a cambio, probablemente, de cuotas de poder o de influencia en áreas clave. Aunque eso no fue explicitado en la reunión partidaria, es la lectura que circula en pasillos políticos.
Desde el arco opositor, el acercamiento es observado con atención. Para el kirchnerismo, esta alianza entre el macrismo y el mileísmo no es más que la confirmación de que la derecha se une para defender sus privilegios. Pero también hay quienes recuerdan que Macri y Milei mantuvieron tensiones personales en el pasado, por lo que este acercamiento tiene algo de pragmático.
