El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, aterrizó en Chaco con una agenda cargada de gestión y construcción política, en un contexto donde el kirchnerismo busca ampliar sus lazos con el peronismo de otras provincias. La visita, que incluyó reuniones con intendentes, dirigentes sindicales, empresarios y representantes universitarios, se convirtió en un nuevo capítulo de la estrategia federal del exministro de Economía.
Uno de los ejes centrales fue la firma de un convenio de cooperación con el intendente de Colonia Benítez, Sergio Phipps, que contempla acciones conjuntas en salud, educación, seguridad, ciencia y tecnología, conectividad y modernización del Estado. Luego, Kicillof encabezó un encuentro con 40 intendentes e intendentas, legisladores nacionales y provinciales, y dirigentes de la región, fortaleciendo así su red de contactos políticos más allá del territorio bonaerense.
La agenda continuó en Resistencia, donde el gobernador se reunió con representantes de la Federación Económica del Chaco (FECHACO), cámaras de comercio, industria y servicios, empresarios pymes y emprendedores. En ese marco, también firmó convenios con la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS) para impulsar proyectos académicos, científicos y de investigación, reafirmando el compromiso con la educación pública y el desarrollo productivo regional.
La jornada tuvo un fuerte componente político y sindical: Kicillof participó junto al senador nacional y exgobernador chaqueño, Jorge Capitanich, del acto de renovación de autoridades de la CGT Regional Chaco, acompañado por el cosecretario general de la CGT, Héctor Daer. Allí, el gobernador bonaerense cuestionó el rumbo económico nacional y sostuvo que el deterioro del mercado interno afecta por igual a trabajadores, comercios, pymes e industrias. “La receta del ajuste no hace más que profundizar la recesión y el daño al tejido productivo”, señaló ante los presentes, en una clara crítica a las políticas del Gobierno nacional.
La visita se leyó como un nuevo paso de Kicillof para consolidar su presencia política en el interior del país, de cara a un escenario electoral que se avecina. Ante dirigentes chaqueños, planteó la necesidad de construir una alternativa desde las provincias y reforzar el federalismo frente a un Ejecutivo nacional que, a su entender, concentra decisiones y castiga a los distritos productivos. “Las provincias tenemos que articular y defender nuestros intereses; no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras se destruye el empleo y se especula con la industria nacional”, enfatizó.
El cierre de la jornada fue la presentación de su libro “De Smith a Keynes. Siete lecciones de historia del pensamiento económico” en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), un espacio que permitió dialogar con docentes, estudiantes y académicos sobre la historia de las ideas económicas y su vigencia en el contexto actual. Con esta gira, Kicillof no solo busca posicionarse como un referente del peronismo federal, sino también como un crítico articulado de las políticas de ajuste que, según su visión, afectan a las mayorías populares.
La visita dejó un mensaje claro: la gestión y la política van de la mano. Los convenios firmados, los encuentros con los sectores productivos y el respaldo sindical evidencian una construcción territorial que trasciende lo electoral. Mientras tanto, el gobierno nacional mira con recelo estos movimientos, pero la realidad chaqueña demuestra que el federalismo y la defensa de los intereses regionales siguen siendo banderas que movilizan voluntades.






