En un contexto de fuerte inflación y restricciones financieras, el gobierno de la provincia de Buenos Aires que conduce Axel Kicillof reabre este viernes la negociación salarial con los gremios docentes y estatales, reafirmando su apuesta por el diálogo colectivo como herramienta central de la gestión pública.
La convocatoria se realizará en formato virtual. La mesa con los docentes comenzará a las 14.30, mientras que la discusión con los trabajadores comprendidos bajo la Ley 10.430 iniciará a las 15.30. Ambas instancias llegan luego de varias semanas sin avances concretos y en un clima de expectativa sindical por una oferta que compense el deterioro de los ingresos.
La última reunión presencial se había concretado el 12 de junio. En aquel encuentro, el Ejecutivo provincial no presentó una nueva propuesta de aumento salarial, aunque sí confirmó el pago puntual del medio aguinaldo y la actualización del 30% en las asignaciones familiares. La ausencia de una oferta concreta generó malestar entre los representantes gremiales, pero el gobierno decidió mantener abierta la instancia de diálogo.
Los sindicatos llegan ahora con un reclamo central: una recomposición salarial que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación. El acuerdo anterior había contemplado un incremento total del 9% sobre los salarios de enero, distribuido en cuotas de 1,5% en febrero, 5% en marzo y 2,5% en abril, además de compensaciones específicas para algunos sectores educativos. Sin embargo, ese porcentaje quedó rápidamente desactualizado ante el ritmo inflacionario.
En la mesa estatal participarán representantes de ATE, UPCN y FEGEPPBA. Por el lado educativo, la discusión será con las organizaciones que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense, que nuclea a los principales sindicatos del sector.
La atención estará puesta en la propuesta que presente el gobierno provincial. Se espera que incluya mejoras concretas que atiendan la pérdida de poder de compra de los trabajadores, aunque el Ejecutivo enfrenta restricciones financieras derivadas de la reducción de recursos nacionales. Este contexto vuelve a poner en foco la tensión entre la necesidad de sostener el salario público y las limitaciones impuestas por el ajuste desde el gobierno central.
El resultado de estos encuentros será determinante para definir la pauta salarial de los próximos meses. Mientras los gremios presionan por un aumento significativo, el gobierno bonaerense apuesta a una negociación que permita mantener el vínculo con los trabajadores y garantizar la gobernabilidad, en un escenario económico complejo que exige respuestas tanto de Nación como de Provincia.






