El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, publicó una columna de opinión en la que advierte que la Argentina atraviesa "una verdadera crisis de endeudamiento de los hogares" y responsabiliza al gobierno nacional por esa situación. Según sus datos, más del 60% de la población adulta tiene algún tipo de deuda, alrededor de 21 millones de personas, y casi una de cada cinco —cerca de 6 millones— ya no logra cumplir con sus obligaciones financieras y se encuentra en mora.
Kicillof detalló que en apenas dos años y medio la morosidad se quintuplicó en los bancos (de 2,5% al 12,8%), se cuadruplicó en las billeteras digitales (del 5,7% al 24,5%), pasó del 10,5% al 36,4% en las tarjetas de consumo y trepó del 17,5% a casi el 43% entre las financieras no bancarias. A ese crecimiento cuantitativo, señaló, se le suma una novedad cualitativa: históricamente el crédito estuvo vinculado al desarrollo, el consumo, la compra de bienes, la vivienda o la inversión familiar, pero hoy una parte creciente de los hogares se endeuda para sostener la vida cotidiana: comprar alimentos y medicamentos, pagar alquileres, servicios o cancelar deudas anteriores.
El gobernador cuestionó la respuesta del presidente Javier Milei ante esta situación. "Cuando se le consultó sobre el tema, los escuchamos responder que se trata de personas que tomaron malas decisiones, es un tema personal, 'entre privados' y, por lo tanto, el gobierno no tiene nada que hacer", escribió, y recordó que Milei dijo, burlándose de los deudores, que "nadie les puso una pistola en la cabeza". Para Kicillof, esa respuesta "resume la lógica del Estado desertor": "Si un comerciante ya no puede pagar el alquiler de su local, si un docente vive refinanciando la tarjeta de crédito, si un profesional tuvo que empezar a endeudarse para sostener el nivel de vida de su familia, si un jubilado pide un préstamo para comprar medicamentos o si un joven utiliza la billetera virtual para llegar a fin de mes, el problema no es el modelo económico: el problema es esa persona. Nunca aparecen las políticas públicas. Nunca aparece el Gobierno, nunca aparece el Presidente".
En su columna, el mandatario bonaerense sostiene que si una persona se endeuda y no puede afrontar el compromiso, "en algún caso podría, eventualmente, tratarse de una mala decisión", pero que "si millones de familias empiezan a endeudarse al mismo tiempo para comprar alimentos, pagar servicios, sostener un comercio o llegar a fin de mes, ya no estamos frente a una suma de errores individuales: estamos frente a las nefastas consecuencias del modelo económico". Kicillof agregó que los gobiernos de todo el mundo siguen de cerca el endeudamiento de los hogares, evitan y castigan las prácticas abusivas como los intereses usurarios, promueven refinanciaciones, protegen a los consumidores y buscan recuperar el empleo, el salario y la actividad económica. "Por cierto, también hay que explicarle al presidente que una economía, con millones de hogares asfixiados por las deudas, no puede crecer", planteó.
El gobernador también rechazó el argumento de que "el gobierno no tiene nada que hacer", al afirmar que el gobierno "sí hizo mucho" al crear las condiciones para que millones de hogares terminaran atrapados por las deudas. "La explosión de la morosidad, registrada en los últimos dos años, no cayó del cielo ni fue el resultado de millones de malas decisiones individuales", sostuvo, y la atribuyó a un modelo económico "que licuó jubilaciones y salarios, multiplicó la precarización laboral, destruyó empleo, cerró miles de empresas y debilitó los mecanismos de protección social". Además, señaló que ese endeudamiento se produjo en condiciones impagables porque Milei "desreguló totalmente el crédito" y, con su política financiera, "subió las tasas". "El modelo de Milei es precisamente eso: ingresos bajos, desempleo y tasas altísimas. Después de empujar a millones de argentinos hacia el endeudamiento para llegar a fin de mes, el Presidente les echa la culpa", sentenció.
Kicillof contrastó la visión oficial con la suya: "Para Milei, el desempleo es un fracaso individual, la salud mental es un asunto privado, el cierre de una PyME es responsabilidad del empresario, el endeudamiento de las familias es culpa de quienes toman malas decisiones. Nosotros pensamos al revés: Argentina, no sos vos. Es Milei".
El gobernador concluyó que el endeudamiento de los hogares "dejó de ser un problema financiero para convertirse en uno de los principales problemas sociales y políticos de la Argentina" y lo definió como "uno de los efectos del programa de dependencia, primarización y precarización de Milei". Exigió al Gobierno Nacional "alguna clase de reacción e intervención destinada a aliviar el ahogo que sufren millones de argentinos" y afirmó que "resulta fundamental comprender que este modelo económico no es, ni puede ser, una respuesta para los problemas de la Argentina", ya que "en esa discusión se juega buena parte del futuro del país".
Finalmente, planteó que el desafío del próximo gobierno será "mucho más profundo que ofrecer líneas de refinanciación o aliviar temporalmente las deudas existentes" y que "deberá reconstruir las condiciones para que las familias puedan volver a vivir de su trabajo y no del crédito", recuperar salarios, generar empleo de calidad, proteger a los sectores más vulnerables y volver a colocar al Estado como garante de derechos. "Porque una Argentina que necesita endeudarse para sobrevivir tiene un problema de modelo económico. Y ese modelo deberá empezar a cambiar el año que viene", cerró.
*Columna de opinión del gobernador Axel Kicillof publicada este fin de semana en el diario La Gaceta de la provincia de Tucumán.






