En un gesto inusual que refleja la centralidad que el oficialismo le otorga a la disputa discursiva, el presidente Javier Milei celebró con una cadena nacional el reciente fallo de la Justicia de Estados Unidos en la causa por la expropiación de YPF. El mandatario, que basó su intervención en confrontar con la administración anterior, evitó profundizar en los detalles de un proceso judicial cuya resolución favorable descansa en un extenso litigio iniciado por gestiones previas.
Aunque Milei se atribuyó el mérito del resultado afirmando que "este fallo era virtualmente imposible, pero gracias a la pericia política, jurídica y diplomática del equipo de Gobierno, se logró torcer el destino a nuestro favor", lo cierto es que la defensa legal de la Argentina fue llevada adelante de manera continua por el Estado Nacional desde que el país fue llevado a juicio.
Con el tono confrontativo que caracteriza a su administración, el presidente dedicó gran parte de su mensaje a arremeter contra la expropiación de la petrolera. "Nos sacamos de encima la espada de Damocles que colgaba sobre nuestras cabezas por culpa de la arrogancia populista", disparó, en una clara alusión a la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, bajo cuyo mandato se decidió la recuperación del control estatal de la compañía, y a Axel Kicillof, quien fue el encargado de instrumentar la medida como viceministro de Economía.
Resulta llamativo que, frente a un fallo que representa un alivio para las finanzas públicas —al dejar sin efecto una potencial indemnización de 18.000 millones de dólares con intereses que había sido fijada en primera instancia—, el Presidente utilice la cadena nacional para un ataque político de tal magnitud en lugar de un llamado a la unidad. En un tramo de su discurso, incluso, lanzó una insólita advertencia: "Es una afrenta a los argentinos que quieran apropiarse de este resultado", en referencia a los dirigentes kirchneristas, como si la defensa legal del país en el extranjero fuera una bandera partidaria.
El mensaje, grabado en el Salón Blanco de Casa Rosada ante un grupo de funcionarios entre los que se encontraban Karina Milei, el vocero Manuel Adorni y los ministros Luis Caputo y Pablo Quirno, incluyó también definiciones ideológicas de Milei. "Hay una verdad irrefutable: expropiar está mal", sentenció, adjudicando la génesis del litigio a una "aventura suicida" y pregonando que la "seguridad jurídica" es el único camino para atraer inversiones.
Si bien el presidente anunció el envío de una ley para prohibir las expropiaciones, no hizo referencia al impacto que esta medida podría tener en la soberanía sobre recursos estratégicos, ni mencionó otros casos en los que la capacidad del Estado para intervenir en la economía es clave para el desarrollo con inclusión social.






