En una sesión con un quorum ajustado, la Cámara de Diputados avanzó en dos proyectos clave para la administración de Javier Milei: el acuerdo de pago a dos fondos buitre y el cuestionado Súper RIGI.
Durante los primeros momentos, se aprobó el pago a los fondos buitre, un tema que vuelve a poner en discusión la política económica y el cuidado de los recursos nacionales en detrimento del pueblo argentino.
El flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, asistió inicialmente para colaborar con el quorum pero decidió renunciar a su banca al comenzar el debate, lo que revela tensiones internas dentro del oficialismo.
En contraste, asumió el diputado Martín Matzkin, cercano a Patricia Bullrich, quien estuvo presente en el recinto, dejando en evidencia el apoyo de la derecha liberal a estas medidas que perjudican el interés público.
En medio de la sesión, se mencionó el caso del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, recientemente cuestionado tras la fallida interpelación impulsada por la oposición, que no logró avanzar.
El presidente de la Cámara, Martín Menem, logró mantener el quorum mínimo necesario para que el oficialismo imponga su agenda en contra de los reclamos populares y de sectores que defienden una política económica soberana y orientada al bienestar social.
Estas decisiones contrastan con los esfuerzos que realizan figuras comprometidas con la industria nacional, la defensa de los derechos humanos y la educación pública, como Axel Kicillof y Mayra Mendoza, que apelan a políticas que promuevan el desarrollo económico con justicia social en Argentina.






