En la apertura de sesiones, el presidente Javier Milei pronunció un discurso marcado por fuertes posicionamientos ideológicos y anuncios de reformas económicas y judiciales.
El mandatario aseguró que la Argentina mira hacia el futuro con esperanza tras "décadas pendientes" y afirmó que su gobierno ha dejado atrás una etapa de pérdida y derrotas: "Hoy no solo hemos dejado de sentirnos como unos perdedores sino que además sabemos que podemos hacer a la Argentina grande nuevamente".
En uno de los pasajes más polémicos, Milei cuestionó el concepto de justicia social, afirmando que "es un robo, implica un trato desigual frente a la ley". Además, criticó al sindicalismo aclarando que "los campeones de los derechos de los trabajadores dejaron sin ningún tipo de derechos a la mitad de los trabajadores".
El presidente explicó que su gestión impulsa un "cambio de época" basado en la "moral como política de Estado", con ejes en la ética occidental, eficiencia económica y utilitarismo político, presentados como políticas "justas".
En el ámbito económico, defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que pretende convertir en una política permanente. Destacó que ya hay 32 proyectos en 11 provincias, que generarán más de 60.000 puestos de trabajo directos e indirectos, señalando que se trata de "la política de desarrollo más eficaz del siglo" para hacer del país un destino atractivo para la inversión.
En materia institucional y jurídica, anunció reformas profundas, incluyendo cambios en el Código Civil y Comercial, el Código Procesal y el sistema impositivo, con objetivos de "combatir la anomia" y aliviar la carga tributaria.
También adelantó iniciativas para desregular sectores económicos, reformar el Código Aduanero y profundizar la apertura comercial, incluyendo la ratificación de acuerdos con Estados Unidos y la Unión Europea.
Finalmente, se refirió a sectores opositores luego de los resultados electorales en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, calificando de "golpistas" a referentes como el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y la senadora María Florencia López, y solicitó que la Justicia investigue posibles actos de sedición.
En sus palabras de cierre, Milei sostuvo: "Es hora de abrazar políticas de Estado por primera vez en un siglo", marcando su intención de definir el rumbo del país en lo que resta del año.







