Uno de los acusados por el asesinato de Laura Anahí Susseret fue detenido casi dos meses después del crimen ocurrido en González Catán. La joven, de 20 años, recibió un disparo en la cabeza cuando quedó atrapada en un enfrentamiento entre dos bandas.
El hecho ocurrió el 15 de junio, cuando Susseret salió de su casa y quedó en medio de una balacera. Una de las balas la alcanzó en la cabeza y, tras permanecer internada en estado crítico, murió cuatro días después, el 19 de junio.
El tiroteo se produjo en la esquina de Sanabria y Chicago. Ante la sucesión de disparos, vecinos de la zona llamaron al 911 para alertar a las autoridades sobre lo que estaba ocurriendo en la calle.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, la joven ya había sido trasladada al Hospital Simplemente Evita. Susseret ingresó con una herida de arma de fuego en la cabeza y permaneció internada en estado crítico hasta su fallecimiento.
La investigación quedó a cargo de la UFI especializada en Homicidios Dolosos de La Matanza, que encomendó las tareas a la DDI local. El expediente busca establecer las responsabilidades por el ataque y por la muerte de la joven, que quedó en medio del enfrentamiento.
Tras analizar cámaras de seguridad, reunir testimonios y realizar tareas de inteligencia, los investigadores determinaron que el ataque se produjo en el marco de un conflicto de vieja data entre dos grupos enfrentados por la venta de drogas en el barrio.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, Carlos Lautaro Escobar Pérez, de 19 años, mantenía una disputa con Nicolás Alan Reynoso, conocido como “Nico Saavedra”, por el control del narcomenudeo en la zona. Antes del crimen, ambos grupos ya se habían enfrentado al menos en dos oportunidades.
Horas más tarde, Lautaro Ulises Figueroa Lencinas, primo de Reynoso, llegó junto con otro hombre que todavía no fue identificado hasta las inmediaciones de la casa de Escobar Pérez. En ese lugar comenzó un nuevo intercambio de disparos.
En medio de la balacera, Susseret salió de su vivienda y fue alcanzada por uno de los proyectiles. La secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad de la cuadra y las imágenes fueron incorporadas a la investigación, a cargo del fiscal Diego Rulli.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó la captura nacional e internacional de Escobar Pérez y de Figueroa Lencinas. La detención del primero se concretó en la esquina de Arieta y Villegas, casi dos meses después del homicidio.
Los detectives habían recibido información sobre una reunión a la que el joven iba a asistir con un abogado para interiorizarse sobre su situación procesal. A partir de ese dato montaron un operativo encubierto y lo capturaron cuando llegó al lugar indicado.
Escobar Pérez quedó a disposición del Juzgado de Garantías N 5 y de la UFI especializada en Homicidios Dolosos de La Matanza. El joven está acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
En tanto, Lautaro Ulises Figueroa Lencinas continúa prófugo. Sobre él también pesa la orden de captura nacional e internacional dictada por la Justicia en el marco de la investigación por el crimen de Laura Susseret.
