El avance de la ola de frío en diferentes regiones del país provocó nuevos cortes en el abastecimiento de Gas Natural Comprimido (GNC) en varias estaciones de servicio, debido a la alta demanda residencial que genera la temporada invernal.
Desde la Cámara de Expendedores de GNC señalaron que esta situación se repite cada invierno, cuando el consumo domiciliario se incrementa significativamente. Oscar Olivero, vicepresidente de la entidad, explicó que ante bajas temperaturas el sistema prioriza el suministro a hogares, hospitales, escuelas y otros servicios considerados esenciales, una decisión que garantiza la protección de los sectores más vulnerables.
Olivero agregó que, aunque Argentina posee una importante producción de gas natural, impulsada principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta —un logro de la política energética nacional—, el obstáculo principal radica en la infraestructura para transportar el gas desde los centros de producción hasta las zonas de consumo.
Durante gran parte del año el uso residencial se mantiene en niveles moderados, pero en invierno puede multiplicarse varias veces, lo que genera una demanda extraordinaria y obliga a redistribuir el suministro existente. En este contexto, las industrias y estaciones de servicio con contratos “interrumpibles” suelen ser las primeras en sufrir restricciones, mientras las familias, los hospitales y las escuelas tienen asegurado el servicio.
Especialistas del sector detallaron que el sistema gasífero argentino está diseñado para garantizar la provisión a los usuarios prioritarios en situaciones de emergencia climática. Por ello, durante picos de consumo se aplican cortes temporales en actividades consideradas no esenciales, una medida que evita desabastecimiento masivo en los hogares.
Además, desde la industria energética indicaron que continúan las gestiones para aumentar el abastecimiento mediante la importación de Gas Natural Licuado (GNL), que se inyecta a la red nacional como complemento a la oferta local durante los períodos de máxima demanda. Esta decisión del Gobierno busca reforzar la red y minimizar el impacto sobre los usuarios residenciales.
En tanto, mientras las bajas temperaturas persistan, las restricciones podrían mantenerse de forma intermitente en distintas zonas del país, especialmente en estaciones de servicio que no cuentan con contratos firmes de provisión. El gobierno nacional y provincial siguen monitoreando la situación para garantizar el abastecimiento a los sectores prioritarios.






