El Gobierno creó un mecanismo específico para financiar obras ferroviarias con los recursos obtenidos por la venta del material rodante del Belgrano Cargas, en el marco del proceso de privatización del servicio.
La herramienta quedó establecida a través del Decreto 718/2026, que dispone que el dinero recaudado mediante los remates y las ventas previstas en los contratos de concesión sea transferido a un fideicomiso definido por el Ministerio de Economía.
De acuerdo con la medida, esos fondos tendrán una única finalidad: financiar y pagar las obras obligatorias que deberán ejecutar los futuros concesionarios. De este modo, el esquema de privatización vincula la venta de locomotoras y vagones con el financiamiento de las tareas de infraestructura ferroviaria.
La decisión se conoce en el marco de un proceso que contempla la separación de las distintas unidades de negocio del Belgrano Cargas. El plan incluye la venta del material rodante y la concesión de las vías, los inmuebles y los talleres.
Para determinar el valor de las locomotoras y los vagones que serán incorporados a los contratos, el decreto establece que deberá utilizarse como piso la tasación realizada por el Tribunal de Tasaciones de la Nación. Esa referencia será la base mínima para las operaciones previstas dentro del proceso.
El fideicomiso funcionará como destino específico de los recursos que surjan de esas ventas y remates. La norma busca ordenar el uso del dinero recaudado y orientarlo exclusivamente al cumplimiento de las obras que quedarán a cargo de quienes resulten futuros concesionarios.
La medida ya se encuentra vigente y, según el mecanismo dispuesto, apunta a acelerar los desembolsos destinados a la infraestructura ferroviaria. El objetivo planteado es que los recursos vinculados al material rodante puedan canalizarse hacia las obras obligatorias previstas en las concesiones.
El sistema ferroviario es considerado estratégico para el traslado de la producción agrícola e industrial. También se lo vincula con la posibilidad de reducir los costos logísticos, dos aspectos que aparecen entre los fundamentos del esquema para el Belgrano Cargas.
Así, la privatización avanza con una estructura que separa las unidades de negocio, establece la venta de locomotoras y vagones y prevé la concesión de vías, inmuebles y talleres. En paralelo, el decreto fija que el dinero obtenido por esas operaciones no tendrá un destino general, sino que deberá ser utilizado para financiar las obras obligatorias de los futuros operadores.






