Este 1° de agosto se celebra el Día de la Pachamama, una fecha dedicada a agradecer a la Madre Tierra y a revalorizar las tradiciones de los pueblos originarios. En distintos puntos de la provincia de Buenos Aires habrá actividades culturales, rituales y propuestas para toda la familia.
La jornada pone en el centro una forma de entender la relación con la naturaleza basada en el agradecimiento, el respeto y el reconocimiento de aquello que hace posible la vida. La Pachamama es honrada como símbolo de vida, fertilidad y equilibrio con la naturaleza, valores que se expresan en ceremonias compartidas y en gestos de gratitud.
Cada 1° de agosto, comunidades indígenas y miles de personas de todo el país participan de esta tradición ancestral. La celebración tiene sus raíces en la cosmovisión de los pueblos andinos y continúa vigente mediante ceremonias de agradecimiento y pedidos de prosperidad para el nuevo ciclo.
Más allá de las distintas formas que puede adoptar, la fecha conserva un sentido central: agradecer a la Madre Tierra por los frutos recibidos y renovar los pedidos de bienestar para el período que comienza. De este modo, la tradición mantiene una presencia activa en la vida cultural y comunitaria.
Durante la jornada también suele realizarse la tradicional ofrenda a la tierra, conocida como corpachada. En ella se depositan alimentos, bebidas y hojas de coca como gesto de gratitud por los frutos recibidos. La ofrenda expresa, a través de elementos concretos, el reconocimiento hacia la tierra y el vínculo de reciprocidad que sostiene la celebración.
Otra de las costumbres extendidas es tomar caña con ruda en ayunas. Según la tradición, esta práctica ayuda a alejar los males, atraer la buena salud y brindar protección durante el año. La costumbre forma parte de las expresiones populares asociadas a la fecha y acompaña las ceremonias de agradecimiento.
Con actividades culturales, rituales y propuestas para toda la familia, el Día de la Pachamama invita a recuperar una tradición ancestral y a poner en valor la diversidad de los pueblos originarios. La celebración reafirma, año tras año, la importancia de agradecer a la Madre Tierra y de pedir prosperidad para el nuevo ciclo.






