El Gobierno nacional concretó dos nuevas operaciones de crédito por un total de USD 3.200 millones con entidades bancarias internacionales, en lo que constituye un nuevo capítulo de su estrategia de endeudamiento para afrontar compromisos en moneda extranjera.
Según resoluciones del Ministerio de Economía publicadas en el Boletín Oficial, los préstamos cuentan con garantías de organismos multilaterales. La primera operación, por USD 2.000 millones, fue acordada con BBVA y Santander a través de sus filiales en Nueva York, respaldada por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones.
El segundo crédito, de USD 1.200 millones, fue negociado con Deutsche Bank y tiene una garantía parcial del Banco Interamericano de Desarrollo por hasta USD 550 millones.
Estos fondos resultan insuficientes frente al vencimiento de deuda por USD 4.200 millones que el país debe pagar el 9 de julio a tenedores de bonos privados, que incluyen capital e intereses, dejando un déficit de USD 1.000 millones que deberá ser cubierto por otras vías.
En el marco del programa financiero oficial para 2026, se prevén compromisos de pago por USD 19.200 millones, mientras que las fuentes de financiamiento estimadas ascienden a USD 22.900 millones, generando un margen positivo de USD 3.700 millones que, según el oficialismo, permitiría cumplir con las obligaciones del año.
El plan incluye desembolsos del Fondo Monetario Internacional por USD 1.900 millones, aportes de organismos internacionales por USD 2.800 millones, emisiones de deuda local por USD 6.000 millones y recursos por privatizaciones por USD 800 millones durante lo que resta del año, en un esquema que profundiza la dependencia del financiamiento externo y la venta de activos públicos.






