El proyecto de ley para declarar la “inviolabilidad de la propiedad privada” presentado por el presidente Javier Milei tropezó en el Senado, que el miércoles dispuso postergar su tratamiento ante la falta de votos y el rechazo de varios sectores al capítulo sobre extranjerización de tierras.
La ofensiva oficialista para dotar de un blindaje legal a la propiedad se topó con la resistencia de bloques que, pese a haber sido aliados en otras iniciativas, esta vez no acompañaron. El oficialismo necesitaba 37 adhesiones pero no logró reunirlas, lo que obligó a diferir el debate. En ese contexto, la respuesta del Ejecutivo no se hizo esperar: este jueves, al conmemorarse el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Milei lanzó duras acusaciones contra los legisladores que impidieron el avance.
“Está claro que aquellos que se opongan a la defensa férrea del derecho de propiedad son los enemigos del progreso. Véanlos hablar y actuar. Son los responsables de la decadencia argentina, son los que violentaron el derecho de propiedad y los que nos hundieron”, afirmó el mandatario ante un auditorio colmado de empresarios.
Vestido con el tono que caracteriza sus intervenciones, Milei vinculó la propiedad privada con el estímulo al ahorro y la inversión. “Si violentamos el derecho de propiedad, no hay incentivos a ahorrar. Históricamente los distintos gobiernos en la Argentina se dedicaron a robarle a los argentinos y vulnerar ese derecho, pero al mismo tiempo tienen que financiar la inversión, y aquel que invierte tiene que poder capturar los resultados de esa inversión”, desarrolló.
En el tramo más enfático de su mensaje, justificó el envío del proyecto al Parlamento al sostener que “no es redundante que estemos enviando al Congreso una ley para declarar la inviolabilidad, el respeto y la defensa a ultranza del derecho de propiedad. Porque respetarlo es lo que va a permitir ahorrar, invertir, crecer y convertirnos en una potencia nuevamente”.
La iniciativa, sin embargo, naufragó precisamente por la desconfianza que genera en sectores que advierten sobre el riesgo de una entrega de tierras a manos extranjeras sin controles adecuados. La propia sesión prevista para el miércoles se canceló cuando no hubo garantías de aprobación del capítulo correspondiente. “Lo que se está debatiendo en el Congreso es de importancia vital para que la Argentina vuelva a ser grande”, insistió Milei, pese al revés legislativo.
En otro tramo de su alocución, el presidente buscó proyectar optimismo en materia económica al destacar la baja del riesgo país, que de más de 2.000 puntos básicos pasó a ubicarse cerca de los 400. “Tarde o temprano vamos a conseguir el investment grade”, pronosticó ante los hombres de negocios, varios de los cuales ya se habían acercado a felicitarlo.
Del acto participaron el titular de IRSA, Eduardo Elsztain, los referentes del Grupo de los Seis, y un séquito de funcionarios nacionales: la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, entre otros.






