El INDEC informó que el nivel general de precios subió 2,3% durante julio, lo que marca una aceleración frente al mes anterior, cuando la variación mensual había sido de 1,9%. El dato se convierte en una referencia clave para hogares, comercios y empresas.
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor acumula un aumento de 19,5% en los primeros siete meses del año. En la comparación interanual, el indicador se ubicó cerca del 34%.
Durante agosto, la evolución de los alimentos, el transporte, las tarifas y los servicios seguirá bajo seguimiento, ya que son rubros que inciden directamente en la canasta familiar y en el costo de vida cotidiano.
La dinámica del IPC también es una referencia para negociaciones salariales, contratos y decisiones de consumo, por lo que su evolución será observada de cerca tanto por el sector público como por el privado en los próximos meses.






