En el marco del Día de la Independencia, la Iglesia alzó la voz contra el individualismo y la mezquindad durante el Tedeum en la Catedral Metropolitana, con la asistencia del presidente Javier Milei y su Gabinete.
Milei se trasladó a pie desde la Casa Rosada escoltado por el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, y en el trayecto hizo una pausa para acariciar a los caballos del Regimiento de Granaderos, mientras la ceremonia auguraba un mensaje de mayor profundidad.
Lo secundaron figuras del oficialismo como el asesor Santiago Caputo, el diputado Martín Menem, el vocero Adrián Ravier, el secretario Fabián Fernández y la senadora Patricia Bullrich.
También asistieron los ministros Luis Caputo (Economía), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Sandra Pettovello (Capital Humano), Mario Lugones (Salud), Carlos Presti (Defensa), Juan Bautista Mahiques (Justicia) y Federico Sturzenegger (Desregulación).
La vicepresidenta Victoria Villarruel no concurrió por permanecer en Tucumán. Milei ingresó al templo, se persignó y saludó al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, antes de la oración del arzobispo.
En su homilía, el arzobispo García Cuerva hizo un llamado a superar “el individualismo” y la “mezquindad política”, y subrayó que “escuchar es la actitud básica del que quiere pensar con amplitud y apertura”. Además, remarcó que “Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable” e instó a respetar los valores ajenos y a compadecerse de las angustias.
Finalizada la misa, el Presidente y sus funcionarios volvieron a la Casa Rosada para encabezar el primer encuentro de Gabinete con Santilli como ministro coordinador, ausente Manuel Adorni.






