Durante el primer semestre, los hogares redujeron las compras de carne vacuna y yerba mate, dos productos tradicionales de la mesa y del consumo cotidiano. En el mismo período, el vino registró una leve recuperación, aunque permaneció cerca de sus mínimos históricos.
El comportamiento de estos productos muestra un mercado interno con desempeños dispares. Mientras la carne vacuna tuvo una contracción de dos dígitos y la yerba cerró el período con una baja, la mejora del vino fue limitada y estuvo concentrada en las variedades de menor precio.
Las ventas de yerba mate destinadas al mercado interno retrocedieron 0,7% frente al primer semestre de 2025. El resultado general se explicó por un comportamiento irregular a lo largo del período: cuatro meses cerraron con bajas, mientras que junio mostró una recuperación interanual del 9,5%.
La recuperación de junio, sin embargo, no alcanzó para revertir el balance acumulado del semestre. Así, el consumo interno de yerba terminó por debajo del nivel registrado durante el mismo período del año anterior, aun con el repunte observado en el último mes analizado.
La caída más pronunciada correspondió a la carne vacuna. El consumo interno disminuyó 11,5% y totalizó poco más de un millón de toneladas res con hueso. Entre los tres productos analizados, se trató de la contracción de mayor magnitud.
El dato de la carne concentra una parte central del retroceso registrado en el consumo. La reducción fue superior a la observada en la yerba mate y también contrastó con la leve suba anotada por el vino durante el primer semestre.
Por su parte, las ventas de vino aumentaron 0,8%. La mejora fue impulsada por las variedades de menor precio, en un contexto en el que el comportamiento de los distintos segmentos no fue uniforme.
En cambio, el segmento varietal cayó 24,5%. La diferencia entre el crecimiento de las opciones más económicas y el retroceso de los varietales constituye una señal de que los consumidores reemplazaron productos de mayor valor ante las restricciones del presupuesto familiar.
De este modo, el balance del semestre combina una fuerte baja en la carne vacuna, una caída moderada en la yerba mate y una recuperación muy acotada del vino. En este último caso, la suba no alcanzó para alejar al producto de sus mínimos históricos y se apoyó principalmente en las alternativas de menor precio.
Los tres registros reflejan distintas formas de retracción o adaptación del consumo. La carne presentó la disminución más importante en volumen; la yerba tuvo un resultado negativo pese al repunte de junio; y el vino logró una variación positiva, aunque con una marcada diferencia entre sus segmentos de precios.






