Los gremios docentes universitarios, nucleados en el Frente Sindical de Universidades Nacionales y CONADU, convocaron a un paro de entre 48 y 72 horas que comenzará el miércoles 30 de septiembre. La medida, que afectará a todas las universidades nacionales del país, es condicional: se levantará si el Gobierno concede antes del martes el aumento salarial estipulado por la Ley de Financiamiento Universitario.
El conflicto se profundiza: los sindicatos exigen una recomposición salarial del 33,4%, mientras que la última propuesta oficial fue del 3%, un ofrecimiento que fue rechazado de plano por las organizaciones. Además, los gremios vinculan la protesta con el cumplimiento de la Ley 27.795, que contempla actualizaciones para salarios docentes y no docentes, becas y otras partidas universitarias.
La convocatoria es parte de las acciones previas a la quinta Marcha Federal Universitaria, programada para el 15 de octubre. En paralelo, un juez federal intimó al Ejecutivo a cumplir artículos de la ley en un plazo de cinco días, una decisión que el Gobierno anunció que apelará, mostrando una vez más su intransigencia con la educación pública.
El paro, que todavía es condicional, tendrá una duración que puede variar entre federaciones y universidades. En la región, la UNLP, la Universidad Nacional de Mar del Plata y las casas de estudio del conurbano bonaerense podrían verse afectadas. Estudiantes y trabajadores deberán consultar los canales de cada facultad para confirmar clases, exámenes, prácticas y servicios esenciales.
Esta nueva medida de fuerza se da en un contexto de creciente desfinanciamiento de la universidad pública, un tema que ha generado un amplio rechazo en la comunidad educativa y en la sociedad en general. La quinta Marcha Federal Universitaria se perfila como una nueva demostración de unidad en defensa de la educación como derecho.
