El Senado frenó el intento del Gobierno de modificar la Ley de Tierras, junto con las normativas sobre Manejo del Fuego, desalojos y expropiaciones. El proyecto de “Inviolabilidad de la propiedad privada”, impulsado por el Ministerio de Desregulación, no alcanzó los consensos necesarios y el oficialismo debió admitir un nuevo traspié en su agenda legislativa.
Tras tres intentos fallidos desde el 4 de junio, la iniciativa volvió a naufragar en la sesión más reciente. Aunque se consiguió prorrogar el debate para el 6 de agosto, la jornada dejó en evidencia las tensiones internas y la resistencia de los senadores ante un paquete que ponía en riesgo la protección de la tierra rural y los instrumentos de intervención estatal.
“Cuando lo discutimos en la mesa política estaban todos de acuerdo, pero después a Sturzenegger le disgustó”, revelaron fuentes del Senado, reflejando la improvisación con la que el Ministerio de Desregulación empujó la reforma. La propia cartera que conduce Federico Sturzenegger fue la última en mostrar descontento con la versión final del texto, luego de quince borradores que nunca lograron unificar criterios.
El traspié se suma a la creciente tensión entre el oficialismo y la Cámara alta. “La decisión de cómo se trabaja acá la tomamos nosotros”, fue el mensaje que surgió desde el recinto, dejando claro que el Ejecutivo no podrá imponer su agenda sin antes negociar con los representantes de las provincias.






