El gobierno de Javier Milei evalúa la posibilidad de decretar un asueto administrativo para el lunes posterior a la final del Mundial entre Argentina y España, una medida que contrasta con el feriado nacional extraordinario otorgado por el kirchnerismo en 2022, cuando el país celebró la tercera estrella en Qatar.
Según confirmaron fuentes oficiales, la opción prioritaria es un asueto exclusivo para la administración pública nacional, mientras que el feriado nacional queda sujeto a "circunstancias excepcionales" que aún no fueron especificadas. De esta manera, el oficialismo libertario se diferencia del antecedente de 2022, cuando el entonces presidente Alberto Fernández, con Cristina Fernández de Kirchner como vicepresidenta, decretó un feriado para toda la población.
La decisión final dependerá del resultado de la final y de la logística para el regreso del seleccionado argentino. El Ministerio del Interior y la Secretaría de Seguridad trabajan en distintos escenarios para garantizar la seguridad en las calles, coordinar el transporte público y facilitar la movilidad de los hinchas que se movilicen hacia los festejos, en caso de que la Selección consiga el título.
En 2022, tras la consagración en Qatar, el gobierno de Alberto Fernández decretó un feriado nacional extraordinario mediante un decreto de necesidad y urgencia, que permitió la multitudinaria caravana de los campeones por la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Aquella medida fue celebrada por los sectores populares, aunque también generó críticas por los desbordes y los incidentes viales que se registraron.
Ahora, en un contexto de fuerte ajuste fiscal y recesión económica, el gobierno de Milei opta por la mesura y evalúa un asueto que no implique un costo adicional para el Estado. El asueto administrativo alcanzaría únicamente a los empleados públicos, dejando a los trabajadores del sector privado sin la posibilidad de sumarse a los festejos sin perder el presentismo. Organizaciones sindicales ya anticiparon que reclamarán un feriado nacional en caso de que Argentina se consagre campeona, para que todos los trabajadores puedan celebrar sin descuentos salariales.
El horario de arribo de la delegación y el dispositivo de seguridad serán determinantes. Las autoridades buscan evitar que se repitan los problemas de tránsito y las aglomeraciones de 2022, cuando la caravana se extendió por más de ocho horas y colapsó la Ciudad de Buenos Aires, obligando a suspender el recorrido.
Desde el kirchnerismo, señalaron que un feriado nacional es un derecho de los trabajadores para celebrar los logros deportivos, y recordaron que el gobierno de Alberto Fernández no dudó en concederlo en 2022, priorizando la alegría popular. En cambio, el oficialismo libertario parece más preocupado por el impacto fiscal que por el fervor popular, y no descarta que la medida se limite a un asueto restringido.
Mientras tanto, la atención sigue puesta en la final. Una victoria argentina desataría celebraciones masivas en todo el país, y el gobierno de Milei deberá decidir si concede un feriado nacional o se limita al asueto para los empleados públicos, una decisión que será leída como un gesto político de sensibilidad hacia las manifestaciones populares.






