En julio, diversos sectores esenciales como transporte público, servicios de electricidad, gas y agua, alquileres, medicina prepaga y educación privada verán ajustes en sus tarifas que impactarán directamente en el gasto de los hogares argentinos.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el boleto de colectivo en la provincia de Buenos Aires sufrirá un aumento del 4,1%. La Ciudad de Buenos Aires también aplicará incrementos en el transporte colectivo, subterráneo y peajes, según los mecanismos de actualización vigentes, manteniendo así el equilibrio necesario para la prestación del servicio.
Los servicios públicos no serán la excepción: la electricidad tendrá una suba aproximada del 2% en el AMBA, el gas incrementará entre el 2,6% y 2,8%, mientras que el agua aumentará cerca del 1%. Estos ajustes, aunque significativos, se dan en un contexto de cuidado del acceso a servicios básicos imprescindibles.
Las cuotas de los planes de medicina prepaga variarán entre un 1,3% y 1,95%, según cada empresa, manteniendo un margen que busca balancear la sustentabilidad del sistema de salud privada en paralelo con la expansión y fortalecimiento de la salud pública.
En materia de vivienda, los alquileres continuarán actualizándose según el régimen vigente. Inquilinos con contratos bajo la derogada Ley de Alquileres afrontan aumentos interanuales superiores al 120%, mientras que los contratos más recientes se ajustan conforme al índice acordado entre partes, exponiendo la necesidad constante de políticas que garanticen acceso digno a la vivienda.
Finalmente, las cuotas de colegios privados con aporte estatal también tendrán nuevas subas en julio, mientras la educación pública continúa siendo un pilar central para la inclusión y la igualdad de oportunidades en todo el país.






