A las 9.53 de la mañana de un lunes, una bomba destruyó la sede central de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ubicada en Pasteur 633, en el barrio porteño de Once. A treinta y dos años de aquel atentado, declarado delito de lesa humanidad e imprescriptible por la justicia argentina, la causa permanece sin condenas y el clamor por memoria, verdad y justicia sigue vigente.
Como cada aniversario, la AMIA, la DAIA y los Familiares de las Víctimas convocan a toda la sociedad al Acto Central que se realizará el viernes 17 de julio a las 9.53 —la hora exacta de la explosión en 1994— frente a Pasteur 633. La ceremonia se adelanta por respeto al Shabat y se desarrollará bajo el lema “Hoy no podemos perder la memoria”, renovando el reclamo de justicia frente a un ataque cuyos responsables aún no han sido sancionados.
Este año, además, se inauguró en el edificio reconstruido el mural “Pasteur 9.52”, obra del artista visual Lucas Lasnier (Parbo). La pieza recrea la fachada de la histórica sede de la AMIA tal como lucía un minuto antes del estallido, un gesto artístico que refuerza la construcción colectiva de memoria frente a la impunidad.






