El intendente de Morón, Lucas Ghi, volvió a marcar presencia en las redes sociales con un video de tono informal en el que aparece haciendo jueguitos con una pelota junto a niños, bajo la consigna "Farmeando aura". La producción, pensada para acercarse a los códigos de los usuarios más jóvenes, generó críticas de sectores opositores que intentaron instalar un contraste entre la imagen distendida y las demandas vecinales por inseguridad.
Sin embargo, la publicación llega en un momento en que la gestión de Ghi profundiza su apuesta por la seguridad ciudadana, uno de los ejes centrales de su administración. El Presupuesto 2026, recientemente aprobado por el Concejo Deliberante con 15 votos a favor, contempla más de $279.000 millones para el distrito y destina una partida específica de $1.700 millones para la creación de la Policía Municipal, una herramienta que el intendente impulsa como complemento de las fuerzas provinciales.
El proyecto de la nueva fuerza de seguridad, que ya fue girado al Concejo y se encuentra en comisión para su tratamiento, es una de las prioridades del Ejecutivo local. Ghi defendió públicamente la iniciativa y planteó la posibilidad de avanzar mediante herramientas administrativas propias si el debate legislativo se traba, demostrando su compromiso con una demanda concreta de los vecinos.
La discusión por el video, entonces, debe leerse en contexto: mientras la oposición busca instalar una falsa disyuntiva entre comunicación y gestión, el intendente combina estrategias modernas de vinculación con políticas concretas en seguridad y obra pública. El presupuesto aprobado refleja esa prioridad, con Obras y Servicios Públicos a la cabeza, seguida por Salud, Educación y Desarrollo de la Comunidad, y una partida del 11% del total para Seguridad Ciudadana.
Una gestión que no se detiene
La administración de Ghi atraviesa un escenario complejo, con una herencia de deuda cercana a los $20.000 millones del ejercicio anterior y una estructura de gastos que obliga a administrar con cuidado cada recurso. Aun así, la gestión logró destinar más de $18.000 millones para afrontar compromisos de deuda y sostener las áreas sociales, mientras avanza con la creación de la Policía Municipal.
Los cuestionamientos de la oposición, que intentó interpelar al intendente por la inseguridad sin éxito y rechazó el presupuesto en bloque, no logran ocultar que Morón cuenta con un plan de gobierno claro. Los pedidos de interpelación impulsados por sectores opositores no consiguieron los dos tercios necesarios, lo que evidencia la solidez del bloque oficialista y el acompañamiento de los concejales que respaldan la gestión.
Comunicación y gestión, de la mano
La decisión de Ghi de utilizar formatos innovadores en redes no es un gesto aislado, sino parte de una estrategia de comunicación que busca acercar el Municipio a los vecinos. En una época en que la política suele quedar atrapada en discursos institucionales, la apuesta por un lenguaje más directo y cercano es una herramienta válida, siempre que no se pierda de vista el eje de la gestión.
Ghi ha demostrado que la cercanía digital no está reñida con la responsabilidad de gobernar. Mientras los críticos se detienen en un video futbolero, su equipo trabaja en las prioridades que los vecinos realmente esperan: seguridad, obra pública, salud y educación. El presupuesto aprobado es la prueba concreta de que la gestión avanza, con diálogo y acuerdos, pese a las dificultades económicas y políticas.
La polémica por el video, en definitiva, dice más de quienes la promueven que de la gestión municipal. En lugar de debatir sobre cómo mejorar la seguridad o acompañar las políticas sociales, la oposición elige el ruido. Morón, mientras tanto, sigue su rumbo con un intendente que combina cercanía, gestión y compromiso con su comunidad.






