Comenzó el juicio contra Natacha Araceli Palavecino, de 34 años, acusada de asesinar a puñaladas a su novio, Mariano Grinspun, tras un saludo entre él y una excompañera en la vía pública.
El Tribunal Oral Criminal N° 4 de La Matanza juzga a Palavecino por homicidio agravado por el vínculo, en un caso que pone en evidencia la violencia de género persistente en nuestro país. El hecho ocurrió el 21 de octubre de 2024 en González Catán.
El tribunal está integrado por los jueces Nicolás Grappasonno, Gerardo Clemente Gayol y Franco Marcelo Fiumara.
El fiscal Sergio Antin encabeza la acusación y busca una condena por homicidio calificado.
La agresión tuvo lugar en la calle Balboa al 3100. Imágenes captadas por una cámara de seguridad vecinal mostraron una discusión previa y el momento en que Palavecino apuñala a la víctima, para luego pedir ayuda.
Tras el ataque, Grinspun logró caminar algunos metros, pero finalmente cayó desvanecido antes de la llegada de la asistencia médica.
Los investigadores informaron que el disparador del crimen fue un saludo en la calle entre Grinspun y su excompañera de escuela, Ludmila Corvalán, quien también sufrió heridas.
Según el testimonio de Corvalán ante el fiscal de Homicidios Carlos Arribas, Palavecino la increpó con las palabras: “¿Qué saludás a mi marido?” y luego se dirigió a Grinspun diciendo: “¿Y vos qué saludás a esta p…?”. En ese contexto, atacó a ambos con el mismo cuchillo.
La relación entre Palavecino y Grinspun tenía antecedentes de violencia. Un mes antes del crimen, ella lo había herido con un arma blanca en la espalda, hecho que llevó a una denuncia y a la imposición de una restricción de acercamiento de 300 metros el 28 de agosto de 2024.
A pesar de la medida judicial, retomaron la convivencia poco tiempo después.
Palavecino también cuenta con un antecedente: en agosto de 2021 fue condenada a un año de prisión en suspenso por lesiones leves tras agredir con un cuchillo a un novio anterior. En ese caso, la herida no fue mortal porque no afectó órganos vitales.
Durante su traslado luego del crimen, la acusada mostró alteración emocional. En el patrullero, comenzó a golpearse las rodillas contra la puerta trasera, según consta en el expediente judicial.
La autopsia estableció que Grinspun, de 22 años, falleció debido a una única puñalada en el tórax.






