El conflicto en el colegio Monseñor Tomás Juan Solari continúa tras una sentada pacífica realizada por estudiantes dentro de la institución, en reclamo por la exclusión de decenas de alumnos sin justificación oficial clara.
Los estudiantes denunciaron que numerosos compañeros fueron excluidos sin fundamentos concretos por parte de la dirección del colegio, y realizaron la protesta para visibilizar la situación y exigir una definición respecto al futuro académico de los afectados.
Días antes, las familias afectadas habían expuesto públicamente el problema en el streaming El Nacional de Matanza, donde señalaron que la dirección habría dejado sin renovación de matrícula a cerca de 40 familias, alegando supuestas deudas administrativas, muchas de las cuales fueron aclaradas como totalmente saldadas por los denunciantes.
La situación resulta especialmente delicada para quienes cursan años de egreso, ya que algunos estudiantes tenían viajes y actividades escolares programadas y pagadas. Frente a la falta de una respuesta formal, las familias iniciaron reclamos ante el Consejo Escolar y la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP), y también emprendieron acciones judiciales buscando la reincorporación de sus hijos.
Por ahora, el conflicto sigue sin resolverse y la comunidad educativa aguarda definiciones que aseguren la continuidad de los estudiantes afectados y el derecho a la educación.






