La industria argentina sufrió en el último año la pérdida de 52.000 puestos de trabajo directos, según los datos que maneja la Unión Industrial Argentina (UIA). La actividad fabril cayó 2,2% durante el primer semestre y se mantiene casi 14% por debajo del máximo registrado a fines de 2017. En ese contexto, la entidad que nuclea a los empresarios industriales prepara una jornada reivindicativa y de reclamos ante el Ejecutivo nacional.
El miércoles 2 de septiembre, unos 200 dirigentes y empresarios se reunirán a las 10:30 en la planta de Elea Phoenix, ubicada en el distrito bonaerense de Malvinas Argentinas, con motivo del Día de la Industria. El encuentro tendrá como eje central la caída de la producción y el empleo, así como las dificultades que enfrentan las fábricas para competir en un contexto de apertura comercial. Las cifras reunidas para la jornada muestran que la baja en el empleo no sólo golpea a los trabajadores fabriles, sino que también impacta en el ingreso de los hogares y en la actividad de proveedores, comercios y servicios vinculados con la cadena productiva.
La conducción industrial reconoce avances en variables como la inflación y el acceso a importaciones, pero señala con preocupación que la demanda interna permanece débil. Además, plantean que la apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional genera una presión adicional sobre empresas que ya enfrentan costos locales elevados, lo que profundiza la pérdida de competitividad y, en consecuencia, de empleo.
Esa situación se refleja en el hecho de que la actividad fabril continúa muy lejos de los niveles alcanzados hace seis años, lo que evidencia que el modelo de las últimas gestiones no logró recuperar el aparato productivo. Para el sector industrial, es fundamental que el Gobierno nacional atienda los reclamos que se formalizarán en la reunión y que haya respuestas concretas ante la contracción del sector.
El encuentro no implica, por sí mismo, el anuncio de medidas nuevas, pero su importancia radica en que la UIA expresará formalmente los pedidos y exigirá al Ejecutivo que tome decisiones orientadas a proteger la industria nacional y el empleo. La pérdida de 52.000 puestos de trabajo directos en un año es una cifra alarmante que requiere una acción inmediata.





