En un escenario marcado por la retracción del consumo y el incremento de la morosidad, el gobernador Axel Kicillof presentó un plan de refinanciación de deudas comerciales para pequeñas y medianas empresas de la provincia de Buenos Aires. La iniciativa, que se instrumentará a través del Banco Provincia, establece una línea de asistencia para cancelar obligaciones en hasta 36 cuotas con una tasa fija del 25,7%.
La medida apunta a aliviar la crítica situación financiera que enfrentan miles de pymes, afectadas por un contexto recesivo que erosiona sus ingresos y dificulta el cumplimiento de sus compromisos. La caída sostenida del consumo y el crecimiento de la cartera vencida en el sistema financiero son los dos frentes que golpean con mayor fuerza al sector, poniendo en peligro numerosos puestos de trabajo.
“Frente a un modelo económico que ahoga el consumo, paraliza la producción y empuja al endeudamiento a miles de empresas, desde la Provincia seguimos construyendo respuestas”, afirmó Kicillof a través de sus redes sociales. El mandatario provincial destacó que la tasa del 25,7% resulta una de las más competitivas del mercado, y que el objetivo central es que las empresas puedan reordenar sus cuentas, recuperar capacidad operativa y preservar el empleo.
La nueva línea de refinanciación se suma a una batería de herramientas que el Banco Provincia viene desplegando en los últimos meses para contener el deterioro de la cartera comercial y atender las necesidades de los sectores más vulnerables. Recientemente, la entidad lanzó el programa “Ponete al Día”, orientado a personas físicas con deudas en tarjetas de crédito, que contempla planes de hasta 72 cuotas con tasas que arrancan en el 31%, según el nivel de atraso. Con ambas iniciativas, el banco público bonaerense busca contrarrestar los efectos de la política económica nacional, que ha profundizado la recesión y el sobreendeudamiento.
El plan de refinanciación para pymes se inscribe en una estrategia más amplia de la gestión de Kicillof que, en contraste con el ajuste implementado por el Gobierno nacional, prioriza la asistencia a los sectores productivos y el mantenimiento del empleo. Mientras Nación reduce la presencia del Estado en la economía, la Provincia utiliza sus recursos financieros para amortiguar el impacto de la crisis en el tejido empresarial bonaerense.
Con esta propuesta, la administración provincial amplía las herramientas de contención para uno de los sectores más castigados por la desaceleración económica y la retracción del consumo. La iniciativa fue presentada como un paso clave para que las pymes puedan regularizar su situación sin caer en la insolvencia o el cierre, en un momento en que la morosidad empresarial alcanzó niveles preocupantes.
El anuncio se realizó en un acto sin mayores formalidades, a través de las redes sociales del gobernador, desde donde se subrayó el compromiso de la Provincia con la producción y el trabajo, valores que —según el discurso oficial— se contraponen al modelo de ajuste y desregulación que prima a nivel nacional.





